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Quiero estudiar Medicina
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“Yo también quiero apoyar a jóvenes que quieran seguir con sus estudios.”
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Pisamos de nuevo tierra roja marfileña
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“La beca de SED nos ha ayudado bastante”
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Waduogo kendo: “Estamos de vuelta”
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Contagiando solidaridad
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“Tuve una etapa crítica”
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“La beca de SED fue la respuesta de DIOS a mis súplicas”
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Haciendo familia
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Aprendiendo a emprender

Quiero estudiar Medicina

Luisa Fernanda García Castillo es una alumna brillante del ITECK y está becada por la ONGD de España. Estudia en la actualidad 5º de Bachillerato, obteniendo unas brillantes calificaciones, y a la vez le queda tiempo para, en los fines de semana, estudiar Inglés en la universidad, becada por la propia universidad, un curso de tres años que la habilitará como profesora de inglés.

Al preguntarle que por qué había escogido bachillerato me dice:

“Cuando termine en el ITECK el bachillerato, quiero ir a la Universidad y estudiar Medicina, preferentemente en el área de investigación sobre el Cáncer. En mi familia hemos tenido varios problemas médicos en ese sentido y quiero ayudar.”

También le pregunto por su otra carrera de fin de semana (viernes, sábado y domingo) en la universidad y becada por la propia universidad. Es un curso de tres años de Inglés. El primero empezó en 2019 con nivel cero. El segundo año ha sido todo el curso en inglés únicamente, y el año que viene tendrá ya que impartir clases a alumnos de la universidad de 13 a 17 años que lo necesiten.

Mi pregunta es y ¿cómo puedes con tanta actividad? Y su respuesta:

“Sobre todo es organización, dice sonriendo. Aunque a veces hay momentos más complicados. Pero con el apoyo de mis papás es más fácil. He tenido que pedir permiso en mis clases, pero no ha sido “muy cargados”.

“La beca de SED es una gran ayuda económicamente, y porque para mi es un estímulo ya que la veo como que gracias a mi esfuerzo y mis calificaciones me han dado la beca, y que por lo tanto yo debo responder bien a eso.”

A los colaboradores de las BECAS de SED les dice:

“Muchas gracias porque posiblemente sin la beca de SED yo no abría podido seguir estudiando por varios problemas económicos y familiares.”

¡Da gusto ver lo que la BECA de SED cambia la vida de algunas personas tremendamente capaces, pero que necesitan ayuda para salir adelante!

Yo tengo la suerte y el regalo de verlo en directo, por eso se lo trasmito.

Antonio Tejedor, voluntario de SED en Guatemala.

“Yo también quiero apoyar a jóvenes que quieran seguir con sus estudios.”

Juan Manuel Xiloj Pol es alumno de 6º de Mecánica. Son tres hermanos, dos hermanas y él y todos han estudiado en el ITACK y están ya estudiando en la universidad. Es el más pequeño. Es de un cantón cercano de Chichicastenango. Su padre murió hace 5 años y su madre es comadrona.

“Vine al ITECK porque una de mis hermanas estudiaba mecánica en el ITECK. Yo veía sus tareas y lo que me contaba con sus prácticas en el taller y me gustó mucho y me animó a estudiar también mecánica aquí. Hice caso de las recomendaciones de mi hermana. Me gustaron mucho las prácticas. Es una decisión de la que nunca me arrepentiré.

Al preguntarle por sus planes de futuro me dice que quiere seguir en la universidad como ingeniero industrial o como ingeniero en agronomía.

“Durante estos años de pandemia la beca de SED ha supuesto un alivio “bastante” (en español: mucho) fuerte para mi familia porque gracias a este apoyo mi madre nos ha podido sacar adelante como madre soltera que es.”

“ A las personas que han pagado la beca les diría que MUCHAS GRACIAS por el apoyo que nos han dado, a mí y a toda mi familia. Yo los admiro “bastante” porque ustedes han confiado en personas que no conocen. Ya confiar en una persona sin conocerla es “bastante” difícil, y yo quiero agradecerles “bastante” el haber confiado en mí, no solo por mí sino por todos los estudiantes que somos beneficiados por las becas, porque nos ayudan a salir adelante. GRACIAS. Y la verdad, en futuro yo también quisiera apoyar a jóvenes que quisieran seguir con sus estudios.”

¡QUÉ GUSTO DA HABLAR Y APOYAR A JÓVENES CON LAS IDEAS TAN BIEN PUESTAS!

No te pierdas su testimonio.

Antonio Tejedor Mingo, Voluntario de SED.

Pisamos de nuevo tierra roja marfileña

¡Hola! Somos María, Lucía, Celia y Marcos y hace unos días volvimos de nuestro CTM como voluntarias SED en Costa de Marfil y concretamente en la ciudad de Korhogó y en la aldea de Koni, ambas situadas al norte del país.

Desde el año 2019 antes de la pandemia no habíamos podido volver in situ a nuestra querida Côte d’Ivoire pero manteníamos los proyectos en los que colaboramos en la distancia. Este año por fin, y durante todo el mes de julio, hemos tenido la oportunidad de volver a viajar hasta tierras marfileñas para trabajar junto con nuestros locales en los distintos proyectos de SED.

El 5 de julio salimos juntas desde Valencia con un par de maletas grandes cada una, ya que gracias a la aportación de muchas familias y entidades que quisieron poner su granito de arena, pudimos llevar material escolar, medicamentos, ropa de bebé, camisetas…

Las primeras semanas en el país las pasamos en Korhogó y allí pusimos en marcha junto con la comunidad de Hermanos Maristas y muchos jóvenes locales voluntarios, uno de los proyectos que SED lleva ya varios años apoyando. Se trata de la organización de la colonia de verano para los niños del barrio de Petit Paris, donde se encuentra el Colegio Champagnat de los Hermanos Maristas.

El rango de edad de los niños/as que participan es muy diverso, así como sus creencias religiosas, los orígenes familiares… pero todo ello hace que el campamento sea mucho más enriquecedor y que tengan la oportunidad de disfrutar de dos semanas con distintas actividades y talleres que les ayudan a desarrollar muchas capacidades y a disfrutar de esos días de verano en los que muchos de ellos estarían trabajando en los negocios familiares.

Los jóvenes vienen muy pronto por la mañana y se van por la tarde, por lo que de esta forma también se les asegura una comida en el comedor del colegio. Ha sido increíble poder volver a disfrutar de cada momento con estos niños y niñas, y estamos seguras de que durante estos días en Champagnat se ha dado mucha vida.

Las últimas semanas del mes las hemos pasado en Koni, que es una pequeña aldea cerca de Korhogó, donde las Hermanitas de la Anunciación trabajan las 24 h del día en un pequeño dispensario donde SED también lleva varios años colaborando en distintos proyectos. Allí, en función del perfil del voluntario SED, adquieres un papel u otro.

Las voluntarias de las ramas de salud hemos echado una mano en las consultas del dispensario bien sea en maternidad, en pediatría, en nutrición… mientras que las voluntarias de otras ramas han aprovechado para dar clases a los niños de la aldea que no trabajan por las mañanas y que se acercan cada día con una hoja y un lápiz dispuestos a no dejar nunca de aprender.

Por las tardes organizamos con los niños del poblado distintos talleres de forma que puedan desarrollar sus capacidades y sobre todo disfrutar de su infancia ya que muchos han estado trabajando muchas horas durante toda la mañana. Hemos pintado, cantado, bailado, hecho manualidades, aprendido lenguas…

Nos sentimos muy afortunadas por haber tenido la oportunidad de dar continuación de nuevo a los proyectos SED en Costa de Marfil e inmensamente agradecidas por la acogida que su gente nos ha brindado durante estas semanas de colaboración conjunta.

Gracias también a tantas personas que desde la distancia hacéis posible que los proyectos de SED puedan seguir en marcha ya que sin duda todos juntos y aportando nuestro granito de arena hacemos posible que sean una realidad.

¡Seguimos moviéndonos Tous ensemble! ¡Un abrazo con cariño!

 

Equipo de voluntariado de Costa de Marfil

“La beca de SED nos ha ayudado bastante”

Débora Estela Tol Macario es alumna del ITECK de 5º de Administración de Empresas. Vive en un cantón cercano a Chichicastenango. Su padre es agricultor y su madre se ocupa de las tareas de la casa. Son nueve hermanos y ella es la más pequeña junto con su hermana melliza que también estudia en el ITECK, pero sin beca. Los dos hermanos mayores son albañiles y ya están casados.

Durante la pandemia, nos asegura, lo han pasado realmente mal porque los ingresos que aportaban las hermanas que trabajan y que viven con la familia desaparecieron o se redujeron mucho… y son muchas bocas que alimentar. Pero pudieron salir adelante.

Una vez que termine la carrera de administración de empresas, Débora quiere estudiar medicina, porque quiere ayudar a los demás y le interesan mucho los temas de salud y cómo ayudar a las personas enfermas.

“La beca de SED nos ha ayudado mucho porque con el dinero ayudaba a papá a pagar las colegiaturas de las dos hermanas mellizas y nos quedaba algo para vestuario y materiales que necesitábamos de cara a las clases del ITECK”

“Agradezco mucho a las personas empáticas que piensan en los demás que necesitan ayuda. Nos han ayudado mucho a salir adelante, sobre todo en estos tiempos de pandemia”

Esperemos que, con la ayuda de SED, Débora termine sus estudios y pueda realizar su sueño de ser médico.

 

Antonio Tejedor | Voluntario de SED

Waduogo kendo: “Estamos de vuelta”

09.00AM. Miramos con ilusión la pantalla de los próximos vuelos que saldrán desde la terminal de vuelos nacionales en Nairobi. “Kisumu”, Kenyan Airlines, ese es nuestro próximo destino y el vuelo que nos llevará al reencuentro con Evans, el representante de nuestra contraparte local de la zona de Orore, lugar donde ya hemos echado raíces y llevamos a cabo nuestro campo de trabajo.

Largas han sido las horas de viaje desde que abandonamos nuestros hogares, pero todas ellas merecedoras de nuestra espera para poder llevar a cabo la labor que desempeñamos en un entorno natural de ensueño junto al lago Victoria.

El primer día de trabajo lo dedicamos a poner en marcha el nuevo y flamante “Centro de recursos”: instalación de ordenadores, actualizaciones de software, conexiones a internet, provisión del suministro eléctrico mediante placas solares y generador, y otros contratiempos de diversa índole.

En el momento de escribir estas líneas, llevamos ya varios días inmersos en los talleres digitales que estamos ofreciendo a alumnos del colegio de Ogaka, así como a otros jóvenes y adultos de la zona. Los talleres son flexibles y personalizados teniendo en cuenta que el nivel de los asistentes es muy desigual, y la brecha digital patente y latente.

La verdad es que es una gozada y una suerte, tras la pandemia, poder volver a compartir sensaciones y experiencias en el campo de trabajo, y sobre todo recuperar el trato con la población local de Orore, que nunca deja sorprendernos y de enseñarnos cosas nuevas. Seguiremos informando a orillas del lago.

 

Iratxe Lejarreta | Voluntaria de SED

Contagiando solidaridad

Hoy he amanecido con una sonrisa.

Ser solidario es contagioso y, cuando cuentas lo que vives en primera persona como voluntario y logras traspasar los corazones de los que te escuchan, suceden cosas tan maravillosas como la que me ha ocurrido a mi.

Me paso el curso contando a mis alumnos la suerte que tienen por tener una familia que les cuida y protege frente a otros niños que viven entre tantas dificultades.

Mis alumnos escriben cartas a sus “amigos” de Guatemala y preguntan por ellos y sus vidas con mucha ternura e interés. De esta forma, toman conciencia de que hay niños con necesidades que ellos, gracias a Dios, tienen cubiertas. Se solidarizan aportando su granito de arena (y de sus padres) e intentando comprender la situación en la que viven “sus amigos”.

Su mejor regalo de final de curso, una aportación para sus “amigos”

Hoy he recibido un bonito mensaje de un alumno, Ignacio.

Ha hecho su Primera Comunión a finales de julio y ha recaudado dinero entre sus invitados para que sus “amigos de Samac” puedan tener algunas de sus necesidades cubiertas.

Gracias Ignacio por tu generosidad. Espero que sigas alimentando tu corazón solidario y nunca te olvides de esta “profe” que te enseñó que no hay nada que te haga sentir mejor que compartir con aquellos que no tienen la suerte que tú.

GRACIAS DE TODO CORAZÓN DE PARTE DE TUS “AMIGOS” DE GUATEMALA

 

Silvia Fondón | Voluntaria de SED

“Tuve una etapa crítica”

Lesly es una alumna 6º de Administración de Empresas del ITECK, que se gradúa en octubre de este año. Tiene 18 años y vive en uno de los cantones cercanos a Chichicastenango. En la familia son cinco hermanos, de los cuales ella es la mayor. Su padre es albañil y su madre ama de casa.

“Con los estudios cuando llegué a 4º al ITECK tuve una “etapa crítica” (confiesa con una sonrisa pícara). Debido a la pandemia y a ser nueva en el ITEK no supe controlarme y organizarme. Me afectó mucho el cambio de colegio y mis estudios se descontrolaron. Mis padres me dijeron que no me rindiera nunca y con su apoyo, junto con el de mi familia y del ITECK, que también me apoyó mucho, logré salir adelante. Los profesores me dieron mucho apoyo telemático, pude recuperar y ponerme al día. Gracias a Dios estoy ya recuperando todas las notas”.

Cuando le pregunto a Lesly cuáles son sus planes de futuro me dice:

“Con mi hermanita, que estudia también en el ITECK y se graduará el año que viene, queremos montar una empresa textil. A mí me llama mucho también el campo de la tecnología, un día de estos decidiremos por cuál de los dos campos nos decidimos”, dice sonriendo.

Al preguntarle qué ha supuesto para ella la beca de SED me dice:

La beca ha sido una gran ayuda. Gracias a ella he podido salir adelante. Y no ha sido solamente una ayuda para mí sino también para toda mi familia. No tengo con que pagarles lo que han hecho por mí y por mi familia, a pesar de que incluso mis comienzos en el ITECK no fueron buenos y tuvieron mucha paciencia conmigo”.

“Son ustedes unas grandes personas que ayudan a mucha gente. Gracias a ustedes muchas personas han salido adelante. Quiero ser empresaria para poder apoyar a otras personas como ustedes me han apoyado a mí. Que Dios les bendiga y que les vaya muy bien en la vida”.

 

Da gusto escuchar a Lesly, la autocrítica que ella hace de su propio trabajo en el ITECK. Su definición de “etapa crítica” refiriéndose a su adolescencia y las dificultades del cambio de colegio son geniales. Pero lo mejor, como supo buscar ayuda y reaccionar, así como las ganas de ayudar a los demás para agradecer lo que le han ayudado a ella.

 

Antonio Tejedor | Voluntario de SED en Guatemala

“La beca de SED fue la respuesta de DIOS a mis súplicas”

Es un regalo de Dios poder compartir con los becados y becadas de SED y escuchar cómo valoran ellos la ayuda en estos años tan difíciles de pandemia que han atravesado.

Cuando le he preguntado a Hílary cómo valoraba la beca de SED, aseguraba:

“Ha sido una BENDICIÓN para la familia. Mi madre es profesora de un colegio público y al cerrarse durante la pandemia, la despidieron. Mi padre se puso a trabajar en una empresa y también le despidieron por cierre. Aceptaba cualquier tipo de trabajo con sueldos muy bajos. Para colmo mi padre enfermó de COVID y yo estaba muy asustada. Me sentía un poco acorralada, desanimada, pero todo tenía un por qué, y yo había puesto mi confianza en Dios en estos momentos tan difíciles. Entonces los Hermanos Maristas me comunicaron que me habían concedido la beca. Era la repuesta de Dios a mis oraciones”.

“Mi futuro pasa por emprender. La contabilidad me llama mucho la atención y yo quiero tener mi propia empresa en el campo de la ropa, en especial de mujer”.

 

No hay duda de que con tanta fuerza personal y con la ayuda de sus padres y de Dios, en quien tanto confía, saldrá adelante con sus sueños y su empresa. ¡Así lo deseamos!

 

Antonio Tejedor | Voluntario de SED en Guatemala

Haciendo familia

Para las hermanas es importante formar una gran familia donde todos sus miembros (padres, madres, alumnos, maestras, personal no docente…) se sientan queridos y arropados en los buenos y malos momentos.

Verlos trabajar unidos, compartiendo momentos duros como una gran familia, es impresionante.

En el colegio de Guatemala capital, es algo que se evidencia solo con poner un pie en la escuela. Se respira familia desde cada uno de sus rincones. Los profesores están muy implicados en su labor académica y de acompañamiento a niños y padres.

Se empieza la mañana dando los buenos días, uno por uno, a cada uno de los alumnos que entran en la escuela y todo lo demás fluye.

En la escuela de Samac comienzan a verse sus frutos. Está siendo más complicado porque los indígenas están menos acostumbrados a las muestras de cariño pero, poco a poco, se van abriendo.

Con los niños es muy fácil, ellos te reciben con un caluroso abrazo y te regalan miles a lo largo de la jornada.

Todo esto, se ha evidenciado en la fiesta del Carmen, patrona de Futuro Vivo.

Todos y cada uno de los miembros de esta gran familia ha colaborado en su preparación y la asistencia ha sido increíble.

Estaban deseando retomar la fiesta después de estos años tan duros de pandemia y el cariño hacia las hermanas ha sido impresionante.

Los profesores han preparado toda la decoración para la Eucaristía.

Los padres de familia han preparado la decoración de los andas con la Virgen, la “refracción” y el “torito” para el fin de fiesta.

Los niños han preparado las canciones, las lecturas, ofrendas…

El ambiente ha sido de fiesta y las hermanas han recibido todo el cariño del mundo que las ayuda a seguir adelante día a día a pesar de las dificultades que surgen por el camino.

Yo me siento parte de esta familia aunque sea como “hija adoptada” y me siento muy orgullosa de poder compartir cariño durante estos días.

Gracias, una vez más, Caty, Saviana, Alta y Uti por acogerme cada año y dejarme regresar a “mi casa” una vez más.

 

Silvia Fondón | Voluntaria de SED

Aprendiendo a emprender

Por fin pudimos llegar hasta nuestra querida Guatemala. Tras casi tres años de pandemia y COVID, volvemos a nuestra segunda casa aquí en Chichicastenango, donde las cosas al igual que en el resto del mundo se han ralentizado por culpa del coronavirus y todo lo que han supuesto las medidas de protección y cuidado de la salud para grandes y pequeños.

Ahora en el ITECK es época de exámenes y para algunos, los de 6º el final de curso y de ciclo, aunque la graduación será en octubre. Los alumnos y alumnas andan atareados con la preparación de los exámenes y se les ve con ganas de empezar la semana de evaluación.

El director del ITEC, el profesor Osman, nos propuso a los voluntarios de este año ofrecer a los chicos de último curso que ya se gradúan y terminan su paso por el Instituto, una charla sobre “Emprendimiento y futuro académico” en un momento de cambio de ciclo para ellos.

Tres de los voluntarios: Luis Ramos, Inmaculada Maillo y yo misma preparamos con mucha ilusión y en plan testimonio personal, algunas ideas y argumentos de lo que nos ha ayudado a nosotros a estar donde estamos, tanto profesionalmente como personalmente.

Intentamos trasmitirles, cómo las dificultades del camino se resuelven y diluyen contando con las fortalezas y dones que poseemos en nuestro interior y que a veces pasamos por alto. Con el acompañamiento de profesores y compañeros y con el esfuerzo y la perseverancia en un objetivo concreto y real.

Muchas de sus barreras son económicas y la mayoría, al igual que ocurre entre otros muchos jóvenes, son el miedo a la incertidumbre laboral y al futuro incierto tras la pandemia. Utilizamos las nuevas tecnologías para interactuar con ellos a la hora de analizar las cualidades, los miedos y las fortalezas que los jóvenes temen y ver cómo superar las barreras y dificultades.

Tras la charla algunos de ellos se interesaron por las oportunidades de becas de estudio en universidades para poder seguir formándose y superando obstáculos para alcanzar sus sueños.

 

Alicia Tejedor Bachiller | Voluntaria de SED

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