De visita por las comunidades de Samac

Buenos días de nuevo!!

Esta semana ha sido muy intensa.

Hemos estado visitando las comunidades de las que nos llegan los niños y niñas a la escuela.

Las hermanas han organizado un Triduo para preparar la fiesta del Carmen que celebraremos el Domingo

con los padres y niños de la escuela

La primera comunidad que visitamos se llama CHIRIXPEK SÁ CRANIIX. Si sois valientes, intentad pronunciarla.

Caminamos durante hora y media, al salir de la escuela, acompañada de todas las madres y niños.

El camino era espectacular por su paisaje y complicado por la cantidad de barro que había.

Las mamás nos dejaron atrás porque, a pesar de ir en chanclas, tenían una habilidad tremenda

para caminar sin resbalar aún cargadas de sus bebés a la espalda.

No podemos imaginar lo que supone para estos niños hacer este camino todos los días para llegar a la escuela.

Al llegar asistimos a una celebración preciosa. Eso si, no nos enteramos de mucho porque fue toda en quekchí.

Sus cantos son preciosos aunque no los entendíamos.

Al finalizar la oración nos obsequiaron con cacao y tamal ( una mezcla con carne de pollo o cerdo envuelta en hojas de mos).

Comida típica de ellos y un manjar con lo que obsequiar a las visitas.

Fue una experiencia espectacular.

Las madres casi no nos dirigen la mirada. Cuchichean entre ellas y se ríen pero no acaban de integrarnos.

En las zonas rurales las mujeres están especialmente castigadas por el hombre.

Están destinadas a tener hijos, cuidarlos y atender de forma sumisa a sus maridos que, en algunas ocasiones, las maltratan, las dejan por otra mujer…

Estas reuniones les sirven para sentirse arropadas, apreciadas y reconocidas en su labor familiar.

Está siendo muy dura esta situación para nosotras.

Al día siguiente, la Virgen había que llevarla a CHITOJ  RAXQUIX.

Esta comunidad está más cerca. Una parte la pudimos hacer en coche. El paisaje, otra vez espectacular.

Contemplar las casas de nuestros niños es deprimente: madera, uralita y barro por suelo.

No sabemos cómo pueden llegar tan aseaditos todos sin agua, ni luz en sus casas.

Esta vez nos obsequiaron con Atol (avena con agua y azúcar) y tortillitas con frijoles.

El último día fue en la Iglesia de Samac, justo al lado de la escuela.

Allí nos recibieron tocando la MARIMBA (como un xilófono gigante) que tiene un sonido muy agradable.

Celebramos la oración entre cantos y rezos en quekchí.

Esta vez participamos leyendo unas oraciones, eso si, en castellano

En todas las comunidades nos agradecieron nuestra presencia y, en esta última, lo hicieron en castellano.

Esta vez nos obsequiaron con caldo de pollo, Wiskil (raíz) y tortillas.

Fue interesante conocer sus tradiciones, sus casas y sus comidas.

No pudimos hacer demasiadas fotos de las casas porque son muy reservados.

No están acostumbrados a recibir extranjeros y no nos vimos capaces de romper su intimidad.

Desde Cobán: Silvia y Sofía

¡HASTA LA PRÓXIMA!

 

2 Comentarios

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  • ¡Qué alegría y envidia me dais! Se os ve unas caras de felicidad casi iguales que las de los niños y niñas que os rodean, que ya es difícil.
    ¡Que lo disfrutéis mucho. Y que Dios os siga protegiendo y bendiciendo!

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