Bolivia en el corazón

Hola a todos, mi nombre es Javi y soy uno de los ocho voluntarios españoles que este año hemos estado haciendo voluntariado en las comunidades campesinas de San Pedro, Limones y Los Sotos, muy cerca de Roboré. Este ha sido mi segundo año viniendo a realizar esta experiencia, pero el proyecto en estas comunidades lleva más de 12 años y desde que se comenzó a venir, hemos venido más de 50 españoles.

Es difícil expresar con palabras escritas una experiencia tan fuerte como lo que hemos vivido pero antes, os voy a contar en qué consiste el proyecto que tenemos en dichas comunidades campesinas y el colegio de Roboré. Dicho proyecto consiste en becar a los alumnos de las 3 comunidades para que puedan cursar 3º y 4º de Secundaria y todo el bachiller en el colegio Marista, ya que en las Unidades Educativas de sus respectivas comunidades no existen ítems de dichos cursos. Las becas que se les conceden consta de material escolar, uniforme, transporte diario y comedor.

 

¿Y seguramente os preguntaréis…, cómo conseguís todo ese dinero para más de 40 becas que dais? Pues aunque resulte difícil de creer hay miles de personas en España que conocen el proyecto y que aportan dinero para poder pagarlas. Para que haya muchas familias que conozcan el proyecto realizamos muchas actividades de sensibilización y otras también donde se recaudan dinero (competiciones deportivas, fiestas familiares y numerosas campañas solidarias de sensibilización ante las necesidades que hay en estas comunidades campesinas). De estas campañas de sensibilización conseguimos que muchas familias aporten dinero voluntariamente y hay más de 300 personas trabajando directa o indirectamente para que nuestro objetivo se cumpla.

Y como bien decía, soy uno de los ocho voluntarios que ha venido, pero más bien diría que de esas 300 personas que trabajan en España, yo soy uno de los ocho afortunados que ha podido venir a colaborar en unas comunidades que son maravillosas y que se vuelcan en acogerte. Soy uno entre muchos que desearían venir porque llevamos a Bolivia en el corazón y en nuestro pensamiento continuo.

Con respecto a mi experiencia…, han pasado ya casi dos semanas desde que volvimos, y todavía me levanto pensando muchas veces que estoy en Bolivia y pensando qué hora será en España y cuando me doy cuenta que estoy en España me cuesta digerirlo muchas veces porque siento que mucho de mi vida está ya allí.

Nuestro trabajo en las comunidades es muy variado. Hacemos seguimiento de los becados (viendo si están esforzándose en sus estudios o no), también conocemos personalmente a los becados, hacemos talleres con los niños de Kinder, con los de Primaria y con las madres por las tardes, cada día en una comunidad diferente. Por las mañanas, visitamos las casas para pastar la mañana acompañando a las madres o vamos a las escuelitas a hacer apoyo escolar. Además, también hacemos sesiones de formación para los becados de diferentes temáticas (uso de Redes Sociales, afectividad, vocacional y Pastoral).

Los fines de semana siempre son especiales también. Pensaréis que igual los aprovechamos para descansar, pero todo lo contrario, nos vamos a Roboré a la Comunidad de Hermanos, convivimos con el H. Vidal y el H. Jesús (la convivencia con los Hermanos es uno de los pilares fuertes de esta experiencia, ya que valoramos mucho los momentos de oración y de encuentro con el Padre donde asentamos y damos sentido a todo lo que trabajamos en las comunidades) y seguimos haciendo muchísimas más actividades durante el fin de semana, ya que visitamos a las niñas del orfanato, hicimos una excursión a Aguas Calientes con las madres de las comunidades, y otro fin de semana hicimos una convivencia en el colegio con todos los becados. Estos momentos con los becados y con las madres son tremendamente especiales, ya que compartes un día con ellos lleno de risas y de relajación.

Por otro lado, uno de los pilares importantes de nuestro voluntariado es la vivencia en grupo. En dicho grupo todos caminamos juntos, nos alegramos juntos, vivimos momentos duros de manera unida y siempre es muy positivo vivirlo así y llevarlo en muchas ocasiones a la oración y al encuentro con el Padre. Está claro que esta vivencia nos unirá de por vida.

Para terminar, os cuento que ahora me toca hacer uno de los trabajos más importantes y bonitos. Al ser

maestro de Kinder, siento que debo transmitir todo lo que he vivido a los niños de mi clase y ojalá conseguir que el día de mañana ellos también sean voluntarios. Si dentro de 20 años eso ocurriese, sentiría un orgullo enorme, ya que tristemente la juventud de España hoy en día tiende mucho al egoísmo y a mirar lo mejor para sí mismo.

 

Termino que mi experiencia haya servido para tres cosas:

-Haber dado algo de mi Vida a toda la gente con la que he convivido en Bolivia.

-Provocar que con mi testimonio de Vida, la actitud de muchos españoles de mi entorno cambie.

-Conseguir que TÚ, que estás leyendo este testimonio te lances a esta aventura de ser voluntario.

 

 

 

 

Javier Campiñez, voluntario de SED en Bolivia

 

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