Archivoagosto 2018

1
¿Haciendo cosas pequeñas?
2
Zambia en el corazón
3
EXPERIENCIA EN KONI
4
¡Qué fortaleza de mujer!
5
Cuenta atrás CTM 2018
6
MANHIÇA, ÚLTIMA SEMANA
7
HOMBRES DE MAÍZ
8
Últimos días en Orore
9
Me siento agradecida
10
No lo desaprovechéis

¿Haciendo cosas pequeñas?

” Mucha gente pequeña,

en lugares pequeños,

haciendo cosas pequeñas.

puede cambiar EL MUNDO”

Finaliza nuestra estancia  CTM 2018 en Samac y nos vamos con sentimientos encontrados.

Con la tristeza de dejar atrás unos días de compartir alegrías, dificultades, conocer gente buena que te acoge con un cariño infinito, recibir sin ser consciente de dar nada a cambio, sufrir con los más necesitados, compartir…en definitiva, VIVIR.

Pero con la alegría de saber que no es un adiós definitivo, es un hasta pronto porque, sin duda, seguiremos en contacto todo el año y allí volveremos el verano que viene, a nuestra casa en “Guatelinda”.

Hemos visto y sentido como el trabajo silencioso, continuo, sin descanso de estas hermanas han tenido su fruto.

La educación es el único arma que podemos utilizar para que estas personas hagan valer su derecho a tener una vida digna.

La escuelita de Samac va saliendo adelante con mucho esfuerzo y a pesar de todos los obstáculos.

De una escuelita de madera, sin apenas luz y mucha humedad, letrinas por baño, sin agua potable ni lavabos para lavar las manos… pasamos a una escuelita digna de cualquier niño o niña que quiera aprender y crecer.

Una escuelita de “block” con grandes ventanales que, cuando el “pisto” lo permita, tendrá agua potable, un comedor y cocina limpios y ordenados, unos baños decentes con lavabos por donde correrá el agua… Con un espacio para alfabetización  y un dispensario donde las madres recibirán formación sobre higiene, alimentación y cuidado de sus hijos.

Queda mucho trabajo por hacer, pero tienen lo más importante, energía y amor a raudales que no les deja desfallecer. Caen y se levantan constantemente. Un verdadero ejemplo de que los sueños se pueden hacer realidad, solo tienes que soñarlo con fuerza.

¿GENTE peQueñA?

¿LUGARES peQueñoS?

¿COSAS pEqueÑas?

Nosotras pensamos que no. Son gente grande, de un gran corazón haciendo algo muy GRANDE: dar amor y dignidad a estas mujeres, niños y hombres que habitan en un lugar GRANDE de este pequeño planeta.

Si todos hiciéramos lo mismo, no estaríamos hablando de ello porque el mundo no tendría necesidad de cambios.

Gracias, gracias, gracias, gracias… por todo lo bueno que nos llevamos. Nos habéis hecho crecer por dentro y les llevaremos a todos los que quieran escucharnos eso que con vosotras hemos aprendido.

“QUIEN A DIOS TIENE NADA LE FALTA, SOLO DIOS BASTA”

Susana y Silvia

Voluntarias SED Ibérica. CTM Guatemala

Zambia en el corazón

Se acerca el momento de finalizar nuestra estancia aquí y resulta duro despedirse de tantas experiencias que hemos vivido en estas semanas: el camino a Twayuka con los niños saliendo de sus casas a saludarnos, la alegría de los chicos de la escuela al vernos llegar y sus infinitas muestras de ternura, la familiaridad de los profesores y alumnos del Skills Centre y, cómo no, la cercanía, el cariño y la disponibilidad de nuestra comunidad con la que hemos compartido muchos y buenos momentos.

Con el paso de los días nos emociona ver cómo se han fortalecido nuestros vínculos con la gente de aquí, sentir que intentan darnos hasta aquello que no tienen y el agradecimiento sincero que nos transmiten.

Durante esta experiencia hemos intentado dar lo mejor de nosotros, aun así la sensación que nos queda es que nos llevamos a casa mucho más de lo que dejamos aquí.

Alguien nos dijo “¡cuidado, que Zambia enamora!” y, sin lugar a dudas, este país se nos ha metido en el corazón.

 

EXPERIENCIA EN KONI

Después de dos semanas en la comunidad marista y de haber vivido una maravillosa experiencia con los niños y monitores del colegio Marceline Champagnatde Korhogo, nos dirigíamos a Koni, un poblado situado a tan solo 15km de la ciudad marfileña. Celia, Gloria y yo nos reencontramos con nuestros compañeros Paco y Dori, quienes ya llevaban dos semanas trabajando como sanitarios en el dispensario del poblado. Nuestra misión, inicialmente era la de abastecer el dispensario de medicamentos y formar una colonia de niños. Poco a poco, surgieron otras cositas que pudimos llevar a cabo gracias también a la presencia y colaboración de nuestras compañeras María y Blanca, dos jóvenes estudiantes de medicina que ya llevaban un par de semanas colaborando en el dispensario.

La presencia de la Hermana Nicole, superiora de la comunidad, me cautivó desde un primer momento. Aprovechando el primer domingo de misa, realizó una intervención con un mensaje pastoral sobresaliente. Además, aprovechó ese mismo momento para presentarnos a la comunidad e informar de la colonia de niños. La hermana recalcó la importancia de la higiene para formar parte de la colonia, subrayando que los niños no pueden venir sucios: “Hay que ir limpios. Escucháis: limpios. Jamás sucios, limpios” Dos días después pude comprobar que en periodo vacacional muchos de los niños trabajan en los campos y vienen a visitarnos con la misma ropa, sin ni tan siquiera haberse pasado antes por casa. En cuestión de días, fueron multiplicándose exponencialmente el número de niños y niñas de nuestra colonia. Después de una semana de actividades, clausuramos con una merienda compuesta de arroz, palomitas, refrescos y sobretodo mucha ilusión.

Reconozco haber vivido algún momento de impotencia durante mi estancia en Koni. Resulta impactante que en pleno siglo XXI, aún haya personas que mueran de desnutrición, malaria o que crean que ciertas enfermedades tienen una explicación animista. En el hospital, Nicole tiene también una tarea pedagógica nada fácil. En cada paciente, encuentra mentiras y realidades ocultas que descifrar. Por esto, es muy importante el uso de la dialéctica para conseguir dar con un buen diagnóstico. Así es, mediante preguntas y respuestas, los especialistas sanitarios de Koni tienen acceso a una realidad muy sorprendente: una mujer que oculta un aborto pero acude porque le duele la barriga, otra mujer con parálisis en cadera que no come para entregarle la comida a su marido. Así es Koni, un poblado en el que las mujeres trabajan como unas campeonas y los niños aprovechan los dos meses y medio de vacaciones para trabajar en el campo. Un pueblo en el que conviven personas de distinta religión y de distinto.

Son diversas las tareas que hemos llevado a cabo en Koni: organización del dispensario, pintura y limpieza de algunas zonas, atención sociosanitaria, educación sanitaria, rehabilitación, actividades lúdicas con los niños, cine, clases de español… A lo largo de estos días, hemos podido comprobar la inteligencia e inquietud que tienen muchas personas y especialmente las mujeres. Sin embargo, son muchos los estudiantes que en periodo universitario abandonan sus estudios y este ha sido un tema que a día de hoy sigue preocupándone. El sistema educativo está bastante desorganizado y muchas veces los cursos académicos universitarios empiezan tarde o demoran demasiado tiempo. En un momento de sobremesa, nuestra amiga Nicole, nos emocionó explicándonos las necesidades que tienen los niños de este poblado: “Una bolsa de arroz y un lápiz roto es el material escolar que disponen los niños de este poblado para asistir al colegio. Eso es todo” Después de cenar y en el breve trayecto hacia las habitaciones pude comprobar como mi compañera Gloria llevaba en su mano, a modo de recuerdo, la misma bolsa de arroz que utilizó Sor Nicole para explicarnos la necesidad de material escolar en nuestro pueblo.

En el dispensario de Koni, conocimos a Caterine, una mujer con un problema en una cadera que la mantuvo inmóvil durante mucho tiempo y que ahora, gracias a la Hermana y al trabajo del doctor Juan José Márquez, ya consigue andar. Su marido acude estratégicamente para comer y hay que explicarle que eso no está bien hecho. En una ocasión presencié como la Hermana Nicole se dirigió a él muy furiosa, invitándolo a comer en su casa. Al principio, Caterine sonreía, ahora ya lo entiende y es consciente que es la Hermana Nicole quien realmente la cuida y desea su pronta recuperación. Pudimos compartir tan sólo unos minutos con el Doctor Juan José Márquez, fue él quien la sacó de Korhogó para atenderla mejor en el dispensario de las Hermanitas de la Anunciación. Por si alguien no lo sabe, los hospitales de Costa de Marfil, aunque sean públicos hay que cotizar las visitas y los medicamentos. Tratándose de un país subdesarrollado, los pacientes no pueden permitirse gran parte de los tratamientos y esto tiene una consecuencia muy objetiva: una baja esperanza de vida.

Me ha llamado la atención la cantidad de personas con problemas de desnutrición que hay en esta localidad. De hecho, todos los dispensarios de la zona tienen una parte dedicada a los desnutridos. En esta sección se hace un seguimiento para recuperar el peso correcto y adecuado de los pacientes. Existe una carencia de proteínas, son muy pocos los que pueden permitirse comer algo que no sea “arroz”, plátano frito, “futú” o en el mejor de los casos, el “attieké”. En una ocasión pudimos ver la elaboración artesanal mediante la cual se consigue la mandioca rallada, a continuación se combina con cebolla, tomate y pescado o pollo. Ah, y el “piment”, que no se me olvide. En cuanto a las bebidas, el vino de palma además de ser muy nutritivo es también común en esta zona.

Jamás me han gustado las comparaciones. Sin embargo, veo una falta de organización terrible. Muchos policías con el teléfono en mano, muchos empleados hablando entre ellos sin hacer nada, muchos operarios por las carreteras sentados a la sombra de un árbol. Estoy totalmente convencido que falta orden y organización en este país. Ahora bien, también estoy convencido que Costa de Marfil, concretamente la zona en la que hemos conocido, es un lugar con mucho potencial y mucho amor que ofrecer a la sociedad. Ciertamente, en esto último los países del primer mundo podemos aprender de ellos, especialistas en el arte de amar. Además, cabe decir que Costa de Marfil es ahora un país con cierta inestabilidad política producida, entre otras cosas, por una guerra que tuvo lugar en el año 2002 pero que sigue teniendo a los rebeldes disconformes con el gobierno.

Ya estoy en casa pero sigo pensando en mis vivencias en Korhogo y en Koni. En Costa de Marfil, los niños te escuchan cuando hablas, están atentos en tus clases, sonríen, te llaman, te besan, te abrazan, te dicen que te quieren y además muchos de ellos te buscan para despedirse. Me cuesta dormir, hay niños inteligentes, niñas que desean ser libres, mujeres que luchan por la igualdad y hombres que creen en ellas. Finalmente conseguí dormirme gracias a las sonrisas de los niños y niñas, a los buenos momentos vividos con mis compañeros y con los hermanos Maristas. Me despierto y lo primero que me viene a la cabeza: la Hermana Nicole, ha sido mi icono en Costa de Marfil, una gran madre. Mi madre.

Sergi Pascual. SED. KORHOGO.

¡Qué fortaleza de mujer!

Y ASÍ ESTAMOS, TODO BIEN, MENOS LA ECONOMÍA

Cuando he terminado de hablar con Sebastiana Verónica Ramos Tiriquiz he tenido que parar y salir a pasear un rato por el patio para recolocar las ideas, porque esta mujer me las ha dejado casi todas temblando.

Y digo “mujer”, porque Sebastiana tiene ya 18 años, es la mayor de sus ocho hermanos, su madre está muy enferma, por lo que ella tiene que asumir la responsabilidad de sus hermanitos y de su mamá cuando su papá está trabajando, y por si fuera poco, el hermano que le sigue con 16 años tiene parálisis cerebral y no habla ni se puede mover.

Y después de contarme todo esto sobre su familia, termina diciendo con toda naturalidad: “Y así estamos. Todo bien, menos la economía…”

Si a nosotros nos pasase sólo algo de esto, ya estaríamos desesperados, quejándonos de Dios y pidiendo ayuda al ayuntamiento, a la autonomía, al gobierno y hasta U.E. si fuera necesario…

Y ella lo único que lamenta es de que a veces es mucha carga de preocupaciones y le cuesta centrarse en sus estudios. ¡Como para que no le cueste!

Pero está decidida a sacarlos adelante porque para ella y para su familia la beca de SED es muy importante y está decidida a salir adelante, ya que, entre sus sueños, está el ir a la universidad pagándose ella sus estudios con su trabajo porque como dice: “Ya me han ayudado demasiado y ahora soy yo debe seguir.”

Y a los colaboradores de SED que están pagando su beca les dice: “Que Dios les bendiga siempre. Sigan con lo que están haciendo porque es algo bueno. Gracias por todo.”

¿Qué me decís? ¿Merece la pena apoyar a personas como ésta?

Os invito a disfrutar con su entrevista:

Antonio Tejedor, voluntario de SED en Guatemala.

Cuenta atrás CTM 2018

Empezamos la cuenta atrás para el término de esta experiencia.

Somos conscientes de que hemos escrito poco pero los días pasaron sin que nos diéramos cuenta.

Empezamos la fase de “nuestro último…” Dentro de la rutina que continua, hacemos eco de las experiencias que vivimos dentro de ellas. Brota el agradecimiento profundo de asumarnos a esta realidad y contemplar los ojos, energía y emociones de estos niños.

Una oportunidad y regalo único en nuestras vidas.

Las clases en los Kinder, el hospital San Benito, el compartir con la comunidad de Hermanos, conocer el colegio Marista y ESTAR cercanas y atentas a los niños y educadores de Horizontes fueron momentos para crecer, aprender y entender.

Recordamos, con cariño, todo lo que hemos visto y experimentado, aquello que nos chocó y fue desafío de comprensión. Por ello, en nuestro corazón viajan las experiencias con la intención de que nos hagan crecer y madurar un poco más.

Pero, sobretodo, cada historia de amor con nombre propio, sus alegrías y tristezas, sus desilusiones y sueños…tanta Vida encontrada en Horizontes al Futuro.

MANHIÇA, ÚLTIMA SEMANA

Estamos en la última semana de nuestra misión en Manhiça. ¡Sentimos que el tiempo ha pasado volando y nos quedan tantas cosas por hacer! Los últimos días se han teñido de verdadera solidaridad. Después de conocer y acompañar algunas
situaciones de familias durante el CTM, hemos dejado mucha felicidad y alguna pequeña aportación con el reparto de colchones, alimentos y material escolar. Las distintas vivencias nos han enseñado que es posible vivir agradecido y mantener la sonrisa. Ha sido
también una semana rica en gestos de reconocimiento por nuestra labor. Nos sentimos muy agradecidas a todos y por todo.

Estamos juntos.

HOMBRES DE MAÍZ

En Guatemala, al sembrar el maíz, el agricultor suele poner cinco granos juntos en cada hoyo. Así pues, aunque ordenadas, las cañas crecen en pequeños grupos. Este hecho, incomprensible para cualquier castellano, hunde sus raíces en la tradición maya, que le atribuye a cada grano de maíz un beneficiario y que nos permite hacer un paralelismo con nuestra experiencia guatemalteca.

El primer grano de maíz se dedica a Dios. De igual manera, nosotros sabemos que los talentos que tenemos se los debemos a Él y, por ello, el fruto de nuestra tarea a Él se lo ofrecemos.

La segunda semilla representa al propio sembrador, ya que, a pesar de ser un tópico infinitamente repetido, no por ello es menos cierto que, en experiencias como las que nosotros hemos vivido, uno siempre recibe más de lo que da y a nosotros nos ha pasado lo mismo.

El tercer grano se siembra por la familia. Esto nos recuerda la comunidad marista que nos ha acogido y que verdaderamente se ha portado como una familia al hacernos sentir como en casa. Nos han sabido guiar y aconsejar y hemos descubierto en ellos lo que significa el trabajo perseverante y humilde.

El cuarto se ofrece por el necesitado, que es la dimensión que, a priori, más buscábamos trabajar. Nuestra labor ha estado enfocada a cubrir las posibles carencias que encontrásemos, fundamentalmente en el ámbito educativo, donde hemos sido testigos del milagro que suponen las becas escolares de SED, no por inexplicables, sino por lo encomiable del objetivo que consiguen, y que es situar la piedra angular que supone la educación en la base de la vida de cientos de niños y niñas.

La quinta semilla se siembra por los pájaros, quienes de forma anárquica se cobran el peaje que impone la propia naturaleza. Asimismo, nosotros dejaremos vivencias, nos separaremos de personas queridas y tendremos que permitir que el olvido custodie algunos recuerdos, ya que no nos es posible llevarnos todo lo compartido. No por ser esperado, este pago resulta menos doloroso, pero, en parte, es lo que dota de realidad y valor a la experiencia vivida.

Dicho esto, nuestra estancia aquí ya toca a su fin. No obstante, nos vamos sabiendo que la milpa ya verdea y que, como es costumbre, también el frijol está plantado para que, cuando la caña de maíz crezca, esta le sirva de tutor.

En definitiva, nuestra labor prácticamente carece de importancia directa. Sin embargo, a pesar de que nuestras cañas se sequen, éstas habrán conseguido dar el sustento conveniente en forma de educación a los niños, niñas y jóvenes que se convertirán en los hombres y mujeres de maíz del mañana y serán ellos mismos los que forjen el futuro de Guatemala.

MALTYOX GUATEMALA

 

Ignacio Vasserot Tolmos, voluntario de SED en Guatemala

Antonio Tejedor, voluntario de SED en Guatemala

Últimos días en Orore

Los voluntarios de Orore estamos a punto de terminar nuestra experiencia en Kenia y queríamos escribir un último “post” para trasladaros nuestras sensaciones e impresiones. Muchas han sido las actividades que hemos hecho con los alumnos de los colegios que hemos visitado y con los vecinos de la comunidad: manualidades, actividades artísticas con los peques, talleres y juegos digitales, pirámides alimenticias para educar en hábitos nutricionales, cine de verano, formación digital en el entorno google y aplicaciones 2.0, manejo de tablets, torneos deportivos, jornadas gastronómicas, y alguna otra cosa que seguro que se nos olvida…

La verdad es que hemos disfrutado de una experiencia única, conociendo un país totalmente diferente al nuestro en todos los sentidos, y a personas inolvidables, que nos han acompañado en nuestra aventura y de las que guardaremos un grato recuerdo. Nos marchamos con la sensación de haber trabajado mucho durante este mes intenso, pero también con el convencimiento de que los recursos son escasos y de que todo lo que se haga aquí es poco. También vemos que existen problemas estructurales en la sociedad y en la economía que impiden el avance y el desarrollo en algunos aspectos, por ejemplo en cuanto a la igualdad de género, la escolarización o el mantenimiento de las infraestructuras. Son experiencias que hemos vivido en primera persona, que hemos hablado con algunos kenianos/as y que nos han motivado todavía más para desarrollar nuestra labor aquí.

Viendo en el horizonte el final de nuestro viaje, ayer decidimos realizar una fiesta intercultural España-Kenia para despedirnos de los vecinos de Orore. Ahora mismo terminamos de escribir este post mientras vamos ultimando nuestras maletas para preparar nuestro trayecto a Nairobi mañana, última parada antes de regresar.

Oriti uru!

Me siento agradecida

Han pasado varios días que no os cuento nada, pero la experiencia de hoy ha sido maravillosa, por lo que es precioso y preciso compartirla. He estado en una reunión con madres sin suficiente solvencia económica de esta zona de Mulungushi que tienen a sus hijos e hijas en el colegio de St Paul´s Secondary School. Los hij@s de estas madres son alumnos becados por la ONGD SED (Solidaridad, Educación, Desarrollo) para que puedan continuar con sus estudios. En otras palabras, estos niñ@s pueden seguir estudiando por los fondos y aportaciones voluntarias de muchas familias de España que, periódicamente, ingresan una cantidad, la que sea. Ha sido un honor ver las caras de felicidad de esas madres que entienden la importancia de la educación, están orgullosas de que sus hij@s vayan a la escuela secundaria y se acerquen un poquito más a un posible trabajo digno.

En un intento también de compartir parte de la situación económica actual para muchas familias españolas, les he explicado a las madres cómo algunas de estas familias hacían un esfuerzo por seguir manteniendo su donación a SED -y muchas otras a diferentes ONG que también hacen verdaderas labores sociales-. Y me han respondido en bemba -el idioma de la zona- con una inmensa gratitud porque, como dijeron literalmente, “es de aplaudir que haya gente que quiera financiar los estudios de hijos que no son los propios”. En mi opinión, desde Europa también podemos aprender mucho de la sencillez y gratitud de estas madres.

Leer Más

No lo desaprovechéis

Estimados alumnos y alumnas del ITEC becados por la ONGD SED.

Mañana temprano los voluntarios de SED regresamos a Guatemala para allí tomar el avión que nos lleve a España.

Os pedí a todos que me escribierais una carta a los colaboradores de vuestra beca y yo quiero despedirme de vosotros y vosotras también con una carta.

Un año más el mes de estancia en el ITEC se nos ha pasado rapidísimo y de eso tenéis la culpa vosotros y vosotras, y sobre todo la Comunidad Marista que nos ha hecho sentirnos como en casa o mejor.

Con vuestra cercanía y acogida nos habéis hecho disfrutar de unos días diferentes, en los que os hemos dado algo de nuestra experiencia y hemos recibido y aprendido muchísimo de vuestra forma de afrontar una vida, que no os lo está poniendo muy fácil.

Leer Más

Copyright © 2014. Todos los derechos reservados. Desarrollo web: www.startidea.es