¡Bienvenidos a www.tugranodearena.org!

Este espacio de la web de SED nace con la vocación de ser un PUNTO de ENCUENTRO y de PARTICIPACIÓN de todas las personas que colaboran y simpatizan con SED desde el voluntariado, la colaboración económica, el trabajo en los colegios, como socios o simplemente como amigos y seguidores del trabajo solidario que SED realiza en España o en los países de SUR.

banner 468x66_grano

1
“Para educar hay que amar”, San Marcelino Champagnat
2
CTM de SED IBÉRICA 2017
3
UNA SENSACIÓN INEXPLICABLE
4
“Vamos caminando, aquí se respira lucha” Latinoamérica (Calle 13)
5
Campo de Trabajo de SED en Korhogo
6
Mirar a través de otros ojos y abrir el corazón
7
“Y donde tú vivas, viviré yo; tu pueblo será mi pueblo”
8
9 de marzo: Día Solidario en el Colegio Auseva
9
Grandes corazones en Koni, Costa de Marfil
10
200 y + ferias de solidaridad

“Para educar hay que amar”, San Marcelino Champagnat

Cuando el pasado 20 de enero nos decían “el tiempo pasa volando y ya mismo estáis de vuelta”, no sabemos si pretendían aliviar nuestra sensación de dejar atrás mucho, o autoconvencerse ellos mismos de que quedaba menos para volver a tenernos en casa. Lo cierto es que ahora, que ya hemos pasado el ecuador de la experiencia, sentir lo rápido que avanzan los días nos produce un vértigo que al mismo tiempo nos hace sentir satisfechos por cómo estamos exprimiendo nuestros días, y nos provoca cierto desasosiego por sentir que queremos más, y que aún nos queda mucho por descubrir y vivir acá en nuestra otra casa.

En este tiempo estamos aprendiendo a amar todo lo que nos rodea, incluso lo que no nos gusta tanto, pero como dijo Marcelino “Para educar hay que amar” y esto incluye, no sólo amar a nuestras/os niñas/os, también amar todo lo que rodea a cada uno de ellos. Amar todas y cada una de las valencias que vemos, amar los silencios, incluso las malas respuestas, los miedos y las inseguridades, amarlos porque comprendes, que detrás de un niño que pelea con sus compañeros o una joven que da una mala respuesta hay una persona que busca el consuelo y cariño que le falta en su hogar. Amar, en definitiva, amar su realidad y la que nos transmiten con cada uno de sus actos.

Amamos “nuestro” pueblo. En este tiempo hemos podido compartir momentos importantes para San José de Chiquitos. Momentos que sin duda nos han acercado a su gente, a su vivir y a formar parte de sus costumbres. El carnaval con su fiesta y ruido, la Semana Santa cargada de religiosidad y devoción, la Fiesta del primero de mayo con sus inconfundibles Abuelos que guardan y veneran al Patrón San José, el Corpus Christi… Folklore, júbilo y tradición que nos han ayudado a compartir, descubrir y aprender aún más de esta tierra que ya sentimos como propia.

No seriamos sinceros si no reconocemos que en cierta forma mantenemos una relación de amor-odio con la realidad que vivimos y respiramos día a día. Amor para todo el cariño que recibimos de las familias, los compañeros de faena, los amigos, la escuela de madres y padres… “Odio” para todas y cada una de las injusticias con la que nos encontramos. Realidades que nos quitan literalmente el sueño y que nos hacen tener una sensación de rabia y de sentir que nos tocó vivir en el lado del mundo equivocado, aquel que mira a su ombligo mientras otros seres humanos con nombres y apellidos lo pasan realmente mal.

Amamos la misión Marista. Celebrar aquí la Festividad de San Marcelino ha sido sin duda otro momento fuerte en este año del bicentenario. Llamados a salir a una “tierra nueva” para vivir un “nuevo comienzo”, encontrarnos con familias, compañeros y alumnos que sienten y respiran el mismo carisma, nos hace sentirnos más que orgullosos a la vez que responsables de ser parte de la Gran Familia Marista repartida por el mundo.

Y, por último, amamos con locura a cada uno de los regalos que se nos presentan en forma de niño, niña o adolescente que se nos han cruzado en nuestro camino hasta el día de hoy. Cada juego, historia, sonrisa, lágrima, logro o dificultad con la que nos han hecho partícipes de sus vidas, es lo que verdaderamente llena de sentido toda nuestra experiencia aquí. Es en ese momento de encuentro personal con cada uno de ellos, donde la balanza no entiende de momentos malos, cansancio o añoranza, donde el tiempo pierde su valor y de lo más profundo de nuestro ser y con toda la humildad del mundo, sale entregar lo mejor, ya sea poco o mucho, que tenemos.

De aquí en adelante se plantean muchísimos momentos y parece que poco tiempo por como pasan los días. Emoción asegurada en el bautizo de nuestro ahijado. Será maravilloso acompañar a los voluntarios del CTM San José y vivir la experiencia de las comunidades. Sin duda alguna pensamos que este tiempo se convertirá en parte clave de la experiencia que estamos viviendo. También estamos muy ilusionados con las colaboraciones con otros colegios de San José y con el cole Marista de Roboré. Y sin duda alguna, algo que nos motiva muchísimo es saber que pronto podremos hacer partícipe de nuestra realidad a parte de nuestra familia y amigos.

Por nuestra parte “poco” más. Desearos a todos los compañeros, amigos y familia que paséis un maravilloso verano español, invierno boliviano, y llenéis vuestros días de momento buenos.

Un beso tan grande como el Turubó.

Elisa y Jose, voluntarios de larga duración en Bolivia

CTM de SED IBÉRICA 2017

El pasado fin de semana (3 y 4 de junio) se celebró  en Lardero el cuarto encuentro de formación de los 41 voluntarios y voluntarias que van a participar este año en esta experiencia de voluntariado de SED Ibérica.

De los 41 voluntarios y voluntarias hay 2 hermanos Maristas, 22 profesores y profesoras de nuestros colegios maristas de la Provincia Ibérica y el resto son animadores de grupos, antiguos alumnos,  profesores de otros colegios o personas que se han sentido llamadas y han realizado el proceso de formación con SED Ibérica.

El domingo, coincidiendo con la misa de la Familia Marista, se realizó la emocionante ceremonia oficial del “Envío” de todo este numeroso grupo de voluntarios y voluntarias que parten para diversos países enviados por la Provincia Ibérica y SED para tener una experiencia de algo más de un mes en obras maristas y no maristas de otros países del Sur. A destacar que estos voluntarios y voluntarias invierten sus vacaciones y su dinero, ya que cada uno se paga su viaje, y están dispuestos a renunciar a su zona de comodidad y seguridad por ayudar y compartir con otras personas y otras culturas.

Los países a los que van son:

Guatemala: 21 personas en 9 campos distintos: Escuela Marista de Guatemala capital, Santa Apolonia, Chiantla, Cobán, Chaal, San Miguel de Uspantán, Chichicastenango (ITECK y Hermanas de la Anunciata), Patzun y Misco.

Kenia: Por problemas de seguridad este año sólo van 5 voluntarios y voluntarias en dos campos: Mwea y Maragua, ambos con las Hermnas del Verbo Encarnado.

Bangladesh: Cuatro voluntarios y voluntarias que van a la nueva Escuela Marista de Glasnogor inaugurada el 2 de enero de este año.

Zambia: Van tres voluntarios y voluntarias al campo de Saint Pauls de Mulungusi.

Rumanía: No podía faltar y este año van 8 voluntarios y voluntarias repartidos en dos turnos (julio y agosto) a los Hogares maristas de Bucarest.

RUMBO A GUATEMALA

RUMBO A KENYA

RUMBO A RUMANÍA

RUMBO A BANGLADESH

 

UNA SENSACIÓN INEXPLICABLE

Hay momentos en la vida en los que un acontecimiento te la cambia por completo.

Uno de esos momentos, el más importante de mi vida, fue el nacimiento de mis hijos. Después de nueve meses de embarazo, incertidumbre, miedo y mucha ilusión…te ponen en los brazos una criaturita que dará un giro completo a todo tu universo.

Es una sensación que hay que vivir, nadie te la puede expresar con palabras, es única, inolvidable…INCREIBLE.

Pues algo parecido, salvando las distancias, me ha ocurrido este fin de semana.

Hace nueve meses, en el mes de septiembre, decidí que era el momento de vivir algo nuevo que me renovara por dentro. Decidí apuntarme a un Campo de Trabajo y Misión con SED.

Decisión meditada durante bastantes años atrás y, que por fin, se ha hecho realidad. Han sido nueve meses de preparación, preguntas, dudas, incertidumbre, miedos y mucha ilusión.

Y este fin de semana ha sido cuando he tenido conciencia, cuando me he dado cuenta de que ya no había vuelta atrás. Allí estábamos, en Lardero  en el “Envío”, en el parto.

Un momento mágico, inexplicable, emocionante…que hay que vivir.

Mi vida familiar y personal, en estos momentos, es como una montaña rusa, llena de altibajos y baches que intento controlar mañana, tarde y noche.

Pero ha llegado el momento de pensar en mi, de quererme, de darme un regalo y cuidarme para poder seguir cuidando a los que están a mi lado.

Ese regalo se llama Guatemala, Cobán, los niños y SED me lo ha puesto en los brazos.

Un regalo del que deseo aprender y del que espero llevarme más de lo que voy a ser capaz de aportar. Estoy segura que dará otro giro a mi universo.

Solo deseo no decepcionarles, estar a la altura de lo que esperan de mi.

Lo único que voy a echar en mi maleta es mi corazón, mi entrega y mi ilusión. Espero que sea suficiente.

A la vuelta os lo contaré pero estoy segura que, al igual que el nacimiento de un hijo, será una experiencia que no se podrá expresar con palabras. Tendréis que vivirlo porque todo lo que toca el corazón, es inexplicable.

Firmado

Una persona con suerte

Una voluntaria con corazón

Una madre guerrera

“Vamos caminando, aquí se respira lucha” Latinoamérica (Calle 13)

Ya son tres meses los que han pasado desde que comenzó esta gran aventura y seguimos caminando. Caminado y viviendo entre sonrisas, ganas de aprender, ojos limpios de prejuicios y mucho amor. Amor que nos demuestran día tras día especialmente los favoritos de Dios, los más pequeños y los adolescentes con los que crecemos en cada encuentro que tenemos con ellos.

Como ya adelantamos en la primera carta, al llegar nos propusieron ser los coordinadores de las tutorías del colegio Marista San José, algo así como el Equipo de Orientación. Para nosotros fue una gran suerte y a la vez un gran reto ya que los colegios Maristas, son los únicos en la zona que cuentan con una hora a la semana dedicada a tutoría y otra al acompañamiento de los alumnos y alumnas por parte de los tutores y las tutoras.Para nosotros es un regalo ver la entrega de los docentes a sus grupos, ellos lo hacen más fácil. Pasito a pasito en primaria seguimos detectando y valorando dificultades de aprendizaje para después reforzarlas en pequeños grupos. En secundaria la labor sigue enfocada al acompañamiento personal de los jóvenes dada las realidades tan duras que se presentan en ocasiones (violencia, abusos, malos tratos, machismo…), que lógicamente repercuten negativamente en su rendimiento académico. Una buena compañera y amiga nuestra nos soltó hace unos días dos frases que nos hicieron reflexionar mucho y que resumen muy bien esta realidad de la que os hablamos: “trabajamos con niños y niñas huérfanos con padres vivos”y “no desesperéis ya que los malos comportamiento y desorden son gritos de auxilios de nuestros alumnos”.

WhatsApp Image 2017-04-24 at 21.47.25

Gracias a Dios estas no son todas las realidades, también realizamos otras tareas dentro de este maravilloso colegio. En la pastoral colaboramos con la formación de catequistas y en las diferentes actividades programadas. El grupo de catequistas son ejemplo de compromiso y cariño por el cole y su mensaje. También estamos dando pasos con un nuevo grupo de teatro en que algunos chicos y chicas demuestran las ganas por aprender y superarse en este ámbito.

Fuera de nuestro entorno Marista, colaboramos con el Colegio de Educación Especial San Francisco de Asís, un centro relativamente nuevo, en el que evaluamos y valoramos, pero sobre todo disfrutamos muchísimo cada vez que cruzamos sus puertas.  A nivel local colaboramos con la Red, un conjunto de asociaciones que trabajan activamente por defender y garantizar los derechos de mujeres, niñas, niños y ancianos/as.

Si bien nuestra tarea aquí es colaborar como educadores y compartir sin dejar de crecer como personas, no podemos olvidar lo que somos, un matrimonio normal y corriente. Sinceramente y teniendo una visión global de lo que estamos realizando, ha sido difícil no caer en la idea de una solidaridad “mal entendida” en la que predomina el asistencialismo y compadecer en vez de “padecer con”. Esta idea dista mucho de lo que nosotros entendemos por una verdadera Educación para el Desarrollo en la que se nos invita a “mirar, padecer con, actuar y transformar”. Se trata de mantener una actitud constante y activa hacia la justicia y la dignidad humana. Somos nosotros como ciudadanos de a pie los que tenemos el poder y la capacidad para hacer de este Mundo un lugar más justo, ya sea desde Sevilla, Zafra, Sahara o Bolivia. Si en nuestros actos no se respira un aire nuevo y fresco debemos seguir dando pasos para salir de nuestra zona de confort y no quedarnos como meros espectadores.

WhatsApp Image 2017-04-24 at 21.36.01Así nos encontramos, inmersos en un camino hacia nuestro origen más verdadero que, solo es posible, con un encuentro directo con esta realidad que nos toca, nos conmueve y sin duda alguna nos transforma.

Todo esto sin duda alguna no lo conseguimos solos. Somos afortunados de recibir, además de todo el cariño de acá, todo el cariño, amor y animo de allá. Nuestros amigos y familiares se hacen presentes en nuestro día a día y eso, sin duda alguna nos llena de energía y fuerza.

Aquí no huele a azahar, no huele al perfume de mi hermana, ni a la casa de mi madre. Hace tres meses que, como dice la canción, respiramos azul clarito. Aquí se respira decisión, miedo, entrega… aquí se respira lucha”.

Elisa y Jose, voluntarios de larga duración en Bolivia

Campo de Trabajo de SED en Korhogo

Mi nombre es Carlos, y este verano tuve la oportunidad de formar parte del campo de trabajo de SED en Korhogo (Costa de Marfil).

Durante casi una década he participado en actividades con niños en Maristas-Murcia/Alicante, y mi deseo era seguir trabajando en ese área, y descubrir a la vez una cultura completamente  diferente a la nuestra.

Los días previos, intenté informarme y hacerme una idea de la gran diferencia cultural que iba a encontrarme durante el viaje. A pesar de ello, cada cosa que vi aquellos días me sorprendía más que la anterior.

Taller-danza-Korhogo1Tratándose de un país del Tercer Mundo, había previamente asumido que iba a presenciar muchas escenas y situaciones desagradables. Muchos aspectos negativos de aquellos lugares, como el hambre, la falta de higiene y agua potable, o la escasa seguridad y disciplina. A ellos se sumaron otros, como la falta de un servicio tan fundamental como la recogida de basuras, de personal cualificado y recursos en los hospitales, dispensarios, infraestructuras y colegios o de información y educación en temas de sanidad e higiene etc. En definitiva, todos aquellos aspectos en los que puede hacerles falta nuestra ayuda.

Sin embargo, lo que para mí resultó más inesperado fueron la infinidad de aspectos positivos y fascinantes de su cultura. La increíble acogida por parte de todo el mundo dentro de la ciudad, el ímpetu que mostraban los niños por hablar y jugar con nosotros, la alegría de los adultos al recibir un simple “bonsoir” y una sonrisa de nuestro lado, la disponibilidad de los animadores para acompañarnos cada día y echarnos una mano en la ciudad, la alegría de la gente a pesar de sus innumerables carencias, el ritmo de su música y sus bailes en cada rincón de la ciudad.

Es verdaderamente impactante lo agradecidos que son ante el mínimo gesto. Cada día, inevitablemente, comparábamos nuestras culturas en cuanto a la manera de valorar las cosas por parte de unos y de otros.

Fui a Costa de Marfil con el objetivo de enseñar, y volví con la sensación de haber aprendido mucho más de lo que enseñé.

Carlos Castillo, voluntario de SED en Costa de Marfil

Mirar a través de otros ojos y abrir el corazón

Este verano inicié por segundo año una experiencia de voluntariado misionero, a través de la ONGD SED Solidaridad Educación y Desarrollo en una pequeña ciudad situada al oriente de Bolivia: Roboré.

Muchas veces me he cuestionado si hay muchas cosas que podemos transformar en el día a día de nuestro entorno más próximo, comenzando por nosotros mismos y por nuestras comunidades, y que tiene que ver con cambios en el estilo de vida y de mirar a través de otros ojos.

Durante un año, te preparas para lo que supone un encuentro con el otro y con uno mismo a la vez. Donde con mucho cariño programamos junto a un grupo de voluntarios/as las actividades para realizar con los niños/as, con madres, profesores y con lo cotidiano de tres pequeñas comunidades campesinas (Limones, San Pedro y Los Sotos).

Este tiempo de encuentro me ha permitido no solo reconocer y reconocerme, sino descubrir la relación que nos une, su dignidad. Descubrir el camino de la sencillez, la alegría y la libertad. Hemos pasado miles de horas de talleres, formación, encuentro, risas, etc., pero sobre todo hemos sido capaces de seguir tejiendo esa red que da sentido a nuestra forma de vivir, producir y consumir.

No voy a poder olvidar los miles de abrazos de esos niños/as que camina varios kilómetros al día para llegar a la escuelita, de esas madres trabajadoras y luchadoras que sueñan un mundo más justo y humano y de todas esas familias con las que hemos compartido la mesa y el pan.

Imagen22Uno de los elementos más significativos en todo este tiempo ha sido la espiritualidad profunda, el diálogo con la realidad y con las comunidades de Bolivia (Los Sotos, San Pedro y Limones). Espiritualidad acompañada por los Hermanos Maristas de Roboré, que llevan más de 50 años transitando esos caminos de tierra, por donde apenas camina nadie.  Una espiritualidad de ojos abiertos, encarnada y esperanzada, en diálogo, escucha y con el camino de fe tantas comunidades en clave de Derechos Humanos, formación, acompañamiento pastoral, educación…

Es necesario seguir dando voz a estos pueblos que nos alertan e interpelan, donde hay un modelo que genera ganadores y perdedores, porque los perdedores no tienen lugar, son descartados sin derecho a nada.

El trabajo que nos queda por delante es largo y profundo, es momento de transformar y transformarnos, de abandonar gradualmente nuestro individualismo material, para pasar a construir una sociedad más justa global y solidaria y es tiempo de abrir el corazón.

José Ortiz, voluntario de SED en Bolivia

“Y donde tú vivas, viviré yo; tu pueblo será mi pueblo”

Desde que aterrizamos en Bolivia, hace ya más de un mes, o más bien desde que en nuestro proyecto de pareja empezó a latir con más fuerza la idea de vivir esta experiencia, hay una realidad que ha marcado todo el proceso y no es otra que la de querer vivir, sentir y compartir nuestro tiempo tal y como lo hacen en este bello rincón del mundo llamado San José de Chiquitos.

¿Miedos e inseguridades? Todos los que quieras y alguno más, pero,¿acaso los pasos importantes en nuestras vidas no provocan ese temblor de piernas y nudo en el estómago? No era la primera vez que como pareja nos presentábamos ante una situación nueva e importante en nuestras vidas, pero como siempre algo en surgía en nuestras conversaciones y sobretodo en nuestros sentimientos, la enorme confianza de que todo iba y va a salir bien. Con esa confianza y el enorme cariño y respaldo de los nuestros, se concretó todo, hicimos las maletas y aquí estamos.

Y llegamos, llegamos a Bolivia, al final se hizo realidad ese castillo en el aire, mi compañera del alma y yo, en el país que me ha visto crecer en muchos aspectos, camino de formar parte de una comunidad laica y vivir en mi querido San José de Chiquitos. Cuántos sentimientos y todos buenos. Es momento de reencuentros y de mostrar gratitud por tan buena acogida y también momento de papeles y planificaciones de lo que sin duda será un año que como dice Eli “nos marcará para toda la vida y se lo contaremos a nuestros hijos”. Nuestra “nueva” familia tomaba forma y empezó a caminar con el mejor de los recibimientos por parte de Andrés, Eloísa, Andrea y Leonie y así viajamos hasta San José.

IMG-20170202-WA0011

Nuevo amanecer, nueva casa, aquí viviremos y este será nuestro pueblo desde esa nueva mañana de primeros de febrero hasta, si Dios quiere, finales de curso. Tocaba deshacer maletas, acomodar la habitación y ¡a disfrutar! Desde que llegamos, son incontables las sonrisas y muestras de cariño que recibimos. Cada reencuentro me hace sentir más en casa y todo eso positivo hace que los momentos de dificultad en la adaptación sean más llevaderos.

Nuestra función en el cole será acompañar a los profes, alumnos y familias desde la orientación escolar y las tutorías. Somos unos “suertudos” y eso nos llena de felicidad. Poder compartir con los chicos y chicas de secundaria sus inquietudes, miedos, éxitos y trabajar hombro con hombro con los alumnos y alumnas de la primaria que más dificultad presentan, es un auténtico regalo. Aprendemos cada día que pasa y los nuevos proyectos y colaboraciones no paran de surgir.

Sin duda alguna si esto es más fácil es por el ejemplo de todas las personas que vamos conociendo en nuestro día a día que viven con una mirada de amor hacia el que tiene al lado, hermanos, profesores, voluntarios y nuestra comunidad. Aquí se vive y respira el compromiso compartido y la esperanza de que un mundo más humano es posible a pesar de todas nuestras limitaciones. ¿Qué sueño despierto? Si es verdad, pero qué ganaríamos si nos quedamos con lo negativo.

Me gustaría terminar esta primera “carta” dando gracias. Unas gracias muy especiales por nuestras familias, amigos y compañeros de trabajo que tanto se interesan por nosotros, la distancia en mucho más llevadera con vuestros mensajes y apoyo. Pero en especial gracias a vosotros, a nuestros padres y hermanos. Sin vosotros, sin vuestro apoyo incondicional y sin vuestra educación dada en todos estos años, no estaríamos respirando este aire nuevo que nos inunda de felicidad y nos llena de una vida nueva que estamos seguro nos acompañará siempre.

 

José A. Paredes Moreno, voluntario de SED en Bolivia

9 de marzo: Día Solidario en el Colegio Auseva

     El pasado 9 de marzo, hemos dedicado la jornada a celebrar en comunidad la semana SED, organizando charlas, talleres, actos de agradecimiento al personal del centro, visionado de películas, deporte solidario, venta de productos de comercio justo, realización de Mannequin Challenge…. y muchas más cosas. Ha sido una jornada estupenda en la que también hemos compartido buenos momentos comiendo todos juntos en el patio nuestro Bocata Solidario. Esperamos ya con ganas la llegada de la siguiente Semana SED!!IMG_20170309_122533

Grandes corazones en Koni, Costa de Marfil

Este año ha sido la segunda vez que he tenido la experiencia de CTM en Costa de Marfil.  Cuando volví de allí, la primera semana, no podía dormir bien y eso que volvía a mi cama y a mi casa, pero no podía dejar libre la mente de todo lo vivido allí, toda la noche tenía la cabeza llena de pensamientos de aquellas tierras, de aquellas gentes, de todo lo vivido.

Este año la experiencia ha sido diferente a la del año pasado, pero igual o más de enriquecedora para el alma y para el cuerpo.

IMG_0384Llegué con mi grupo, de gente extraordinaria, con mis hermanos Pencho y Fede, con Lulu, Carmen, Paula y Carlos. Nos recibieron, como siempre los hermanos de la comunidad de Korhogó, que lo dan todo para que nos sintamos como en nuestra casa, el hermano Poku viaja hasta Abidjan para recogernos y trasladarnos hasta nuestro barrio de allí “le Petit Paris”.

Allí en el colegio se realiza la colonia con los niños del barrio, que también nos reciben a los voluntarios con todo cariño, los monitores que ayudan a realizar la colonia y todas las personas que participan en su buen desarrollo, profes, cocineras… Mis compañeros se quedaron en la colonia, pero yo este año llevaba otra misión.

He estado en el dispensario de las Hermanas de la Anunciación, en Koni. Allí he llevado a cabo mi trabajo como enfermera voluntaria, he estado pasando consulta, la mayor parte del tiempo ha sido con niños. Hay un niño que me ha tocado el corazón, se llama Seydou, tiene 4 años, está desnutrido, es la segunda vez que se queda en el centro de nutrición para intentar recuperarlo, su madre está enferma en su poblado y lo que me ha marcado es que después de 30 años de enfermera y muchas cosas vividas, es la primera vez que veo en la cara y en los ojos de un niño el no tener ganas de vivir, la tristeza de no encontrarse bien y no tener fuerzas para seguir luchando, nunca se me olvidará.

He venido llena del Amor de Dios que me ha dado esta comunidad de hermanas, Sor Rosalba, Sor Consuelo y Sor Jossianne, con las que he vivido plenamente en comunidad, he comido, he trabajado y he rezado todos los días con ellas. Me han dado todo su cariño y hemos compartido alegrías y penas, ya que en enero perdieron en un accidente a sus dos hermanas que llevaban allí más de 30 años.

El mismo amor y cariño hemos compartido todo el grupo con los hermanos maristas de la comunidad de Korhogó, con los que también he convivido unos días y los días que he estado con todo el grupo han sido especiales, pues allí todo se hace más sentido y más intenso.

No quiero olvidar a todos los amigos marfileños, que los conocí el año pasado y he vuelto a reencontrar este año, siempre con el corazón abierto a recibirnos. Y un placer compartir este rato de la vida con los hermanos maristas Pencho, Fede y José Luis Elías, gran ejemplo para nosotros. Comunidad de hermanos de Korhogó, comunidad de Hermanitas de la Anunciación, gracias por todo lo que recibimos de vosotros y por tener siempre las puertas abiertas.

Dori Muñoz, voluntaria de SED en Costa de Marfil

200 y + ferias de solidaridad

Del día 22 al 26 de febrero, tanto la ONGD SED como la Obra Social Marista de Alcantarilla, participaron con dos stands en la Semana del Voluntariado organizada por la UCAM (Universidad Católica San Antonio de Murcia).

De esta forma, los Maristas de Murcia hemos podido dar a conocer el trabajo de la ONG SED que como principal misión tiene concienciar de las necesidades de los pueblos del Tercer Mundo y en estos momentos también tiene presencia con proyectos en el Cuarto Mundo. A la misma vez, la Obra Social Marista de Alcantarilla, ha presentado la labor social que desarrolla con niños de 3 a 5 años y jóvenes de 16 a 29 de la comunidad gitana del Barrio San José Obrero.

Aprovechamos para agradecer a todos los voluntarios, padres, grupo Scout y demás miembros de la familia marista murciana que han colaborado en estas jornadas, su entrega y dedicación e invitamos a todos aquellos que quieran, siguiendo el espíritu de Marcelino, realizar un servicio a que participen en los proyectos solidarios que se están desarrollando, para que continuemos siendo un referente en 200 y + ferias solidarias.

Andrés Manzano

Copyright © 2014. Todos los derechos reservados. Desarrollo web: www.startidea.es