¡Bienvenidos a www.tugranodearena.org!

Este espacio de la web de SED nace con la vocación de ser un PUNTO de ENCUENTRO y de PARTICIPACIÓN de todas las personas que colaboran y simpatizan con SED desde el voluntariado, la colaboración económica, el trabajo en los colegios, como socios o simplemente como amigos y seguidores del trabajo solidario que SED realiza en España o en los países de SUR.

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¡¡Mitad de mes ya!!
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La alegría de compartir
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Voluntariado con SED en Chichicastenango (Guatemala)
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Alrededor de la mesa
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Cada día es distinto
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Becados en Chchicastenango
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POWERCUTS IN BANGLADESH
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VISITING THE ‘LONGLIA’ PUNJI IN BANGLADESH
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Somos instrumentos en manos de Dios
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BANGLADESHI WEATHER

¡¡Mitad de mes ya!!

Estamos ya a mitad y todavía no hemos contado nuestro rutina día a día. Los niños comienzan el día realizando sus tareas ( deberes, limpieza..) . A las 11:30 bajan todos gritando… “¡¡ ACTIVITAT !!”

Solemos hacer juegos o talleres hasta la hora de comer y descansamos un poco, ya que a las 17:30 comienza un nueva actividad: bailes, gymkhanas, canciones, deportes… todo les encanta. Después de cenar, seguimos a tope de energía hasta la hora de la ducha.

Sin embargo, esta semana ha estado llena de días especiales en los que hemos celebrado cumpleaños , días importantes, como el día de la Virgen, salidas al parque…

Os dejamos unas fotos para que veáis con vuestros propios ojos lo mucho que disfrutamos. Todos los días están llenos de emociones y alegrías.

 

 

La alegría de compartir

Otra semana que termina. Esta ha sido distinta a las anteriores, pues nos ha tocado vivir aquí las fiestas de la patria Boliviana y sorprende ver ese sentido patrio y el orgullo con que llevan su bandera. Por estos dias feriados, todo el grupo hemos tenido una semana de convivencia.
El martes Santo Domingo, los padres dominicos nos invitaron a compartir con ellos el almuerzo; el miercoles fiesta en Astilleros. La catequesis impartida por Carlos y Javier, dio sus frutos. Subimos con el padresito Alfonso que celebró, en español y quechua, un total de 35 entre bautizos y comuniones de bebos, niños, adolescentes y bastantes adultos y tuvimos un precioso dia de convivencia con las familias de aquellas comunidades campesinas.
Por motivos burocraticos teníamos que ir a Cochabamba a sellar nuestro pasaporte para ampliar la estancia. Tras 7 horas de incómodo viaje, por el estado de las carreteras, hemos pasado allí dos dias con la comunidad de los hermanos maristas. Gracias por vuestra acogida hermanos Adolfo y Claudio. Y muy especial a nuestro postulante preferido Gilbert, por su cariño y dedicación. También el momento de comida compartida en el noviciado con Isidro, Ruben y Magalí y cercano el reencuentro con los novicios.
De vuelta a Comarapa, algo muy deseado, la excursión, como de final de curso, con los chicos del internado a Purquina Abajo, a la casa de nuestra directora, la profe Edily.
Un clásico el transporte, todos de pie montados en el camión, resultaron muy divertidos los juegos y canciones durante el trayecto.
El trabajo todos a una, los chicos a por leña para encender el horno. Las chicas a las ordenes de Edily untaron ese chancho con el majado para meter, junto a las papas, en el horno. Sorprende todo!!! la habilidad de hacer pan en un momento, picar tomate para la ensalada, mezclado con momentos de juego, subir a los arboles, excursión arribita el monte, donde se sentía paz.
A la hora del almuerzo en fila y plato en mano para ser servidos “hartito” de arroz, papas, ensalada y chancho. Lo curioso es que el pan se hace para merendar, junto a la ensalada de fruta con yogurt. Pero esta vino después del buen baño en el rio, sin aguas cristalinas, que se dieron todos los chicos/as del internado ante nuestras miradas de sorpresa. Lo cierto es que disfrutaron de lo lindo con sus “trajes de baño” y sus flotadores elaborados con una cuerda y dos botellas vacias de refresco. Las lecciones de natación de Wilson y el posterior lavado y aclarado de pelo de las chicas en ese mismo rio.
2°comida, merienda y viaje de vuelta en el mismo transporte.
Como aquí todo es así de intenso y parece que todas las celebraciones se agolpan, después de quitarnos toda la arena acumulada del dia con una buena ducha, fuimos a la eucaristia para dar gracias por lo vivido.
Y ahora tocaba celebración de 25 cumple de “nuestro” Carlos, Felicidades y Gracias por compartir esta fecha importante con nosotros y gracias por la buena compañía de los amigos bolivianos Alberto, Dolly, Reineiro, Edily, Mario y Gregorio y por su serenata.
GRACIAS por todo.

 

Voluntariado con SED en Chichicastenango (Guatemala)

Aprovechando la oportunidad que ofrece SED, este verano estoy disfrutando la gran experiencia de viajar como voluntario para apoyar, trabajar y ayudar en otro país y a otra gente, donde se necesita y donde puedo aportar mis conocimientos y mis ganas de ayudar. Por fin, después de varios años en los que al final, por unas cosas u otras, este sueño no se podía cumplir, este verano sí, he podido embarcarme en esta experiencia.

Antes de llegar aquí tenía muchísimas ideas de lo que podría hacer, pero lo que nunca imaginé es todo lo que iba a aprender de toda la gente con la que estoy conociendo aquí. Desde los hermanos Maristas que trabajan aquí y sacan adelante las escuelas y todos los proyectos que se organizan en el país para apoyar a los “patojos” (niños y niñas) y a sus familias para que puedan seguir estudiando, hasta los profesores de los colegios y escuelitas más pequeñas y pobres, y los chicos y chicas, con las ganas que tienen de estudiar y salir adelante. Los profesores, con la alegría que transmiten y cómo motivan a sus alumnos. Y los alumnos, con las ganas de estudiar y aprovechar la oportunidad que se les ofrece.

Lo primero que llama la atención nada más llegar a Guatemala es la sencillez de la gente, así como el trato que tienen, desviviéndose para ayudarte y para que no te falte de nada. Siempre con una sonrisa en la cara.

Chichicatenango es una pequeña pero bulliciosa ciudad en la región de Kiché, siempre con gente en sus calles y con su impresionante mercado en la plaza de la iglesia. Los domingos es una visita obligada sumergirse en él, famoso en todo el país, perderse por sus incontables puestos de artesanía local, productos hechos con sus propias manos y esfuerzo; disfrutar del ambiente de trabajo y colaboración familiar que estas humildes gentes forjan.

Aquí, los Maristas han llevado a cabo un gran proyecto educativo y personal, junto con la aportación de personas solidarias, que es el ITECK, el Instituto Tecnológico del Kiché. En él estudian más de 300 alumnos y alumnas venidos desde diferentes puntos de la región e incluso alguno de más lejos. Se ofrecen las ramas de Mecánica, Administración de empresas y Electrónica. Salidas profesionales necesarias para el desarrollo de la región y en las cuales los alumnos y alumnas encuentran una gran base por y para estudiar y desarrollar. Dispone de un internado en el cual los chicos, gracias a las becas otorgadas por SED sin las cuales no tendrían acceso a la educación dada la situación del país y de sus familias, pueden residir, concentrarse, estudiar para buscar, como ellos dicen “un futuro mejor para mí y mi familia”.

La verdad…, entristece ver que estas grandes personas son una minoría, que cualquier “patojo” no posee la facilidad de acceder a estos servicios debido a la dificultad y esfuerzo económico que supone para las familias, a que el absentismo escolar es frecuente dada la necesidad que hay en las familias… Pero esa tristeza queda obnubilada por la motivación de los alumnos y alumnas, por el gran aprovechamiento que poseen de las pocas oportunidades que les da la vida, por las tan envidiables ganas de estudiar que tienen y, sobre todo, por el RESPETO, TOLERANCIA y GRATITUD que muestran y hacen elogio a su gran educación. Educación que tienen no sólo hacia sus profesores y personal del instituto, sino a cualquier persona que se les acerque, no les falta un “buenos días,…”, un  “gracias por todo” gestos que no se encuentran solamente en su vocabulario, sino también en sus ojos y sonrisa, los cuales te embullen en un pensamiento de “tengo que hacer más, es poco todo lo que hago”.

Todos cuidan de las instalaciones y se preocupan de que todo esté limpio y ordenado e incluso los alumnos del último curso de Mecánica hacen algún arreglo de los desperfectos (lijando y soldando alguna puerta en mal estado) o limpiando los patios y ayudando a cuidar la “milpa” (huerta). Cuando termina la última clase de la tarde, a las 16’30h, tienen todos sus turnos asignados y limpian sus clases para el día siguiente. El trabajo colaborativo que poseen y tienen asimilado es mostrado continuamente.

Cada jueves, un curso realiza lo que se llama “experiencia solidaria”. Se trata de una visita que los alumnos realizan a una escuela de las aldeas cercanas a Chichicatenango y donde se ve la realidad que tienen muchas “escuelitas” para poder estudiar. Estas escuelas son realmente pobres y en ellas se imparten los cursos de 1º a 6º de Primaria (hasta los 12 años, aproximadamente). En estas escuelas llama la atención la precariedad de las aulas, algunas de ella sin electricidad y construidas con adobe, y que se encuentran en zonas de difícil acceso, al cual tienen que asistir los alumnos caminando largas distancias por caminos de tierra y barro, siempre que no han tenido que dejar sus estudios por ayudar en casa. En estas escuelas lo normal es que un profesor o profesora imparta las clases a alumnos de distintos cursos a la vez, en el mismo aula. Aquí se hace notar más aún el respeto y las ganas de aprender de los niños y niñas, cuidándose y apoyándose unos a otros. Éso sí, siempre sin perder la sonrisa.

En la “experiencia solidaria”, los alumnos del ITECK fomentan el desarrollo educativo de los más pequeños, la formación en caores, así como están en contacto con las situaciones y dificultades que tienen en su día a día otros núcleos de su entorno. Si bien es cierto, que la mayoría de los alumnos del ITECK igualmente sufren de precariedad y dificultades, por ello, pasan el día con los niños y niñas de estas escuelas, realizando juegos para ellos, haciéndoles reír y pasar un día divertido; les colocan unas piñatas con las que los niños y niñas disfrutan como lo que son y tienen que ser, niños; y al final de la jornada les regalan un pequeño juguete. Es inimaginable, inexpresable, in…. la sensibilidad que estos alumnos y alumnas tienen con los más necesitados.

Mi trabajo aquí consiste en apoyar a los profesores con algunas clases, impartir algunas clases de Matemáticas a los alumnos de 5º y 6º (estos cursos son como los cursos de 1º y 2º de Bachillerato, aunque el nivel es bastante más bajo) y hacer clases de refuerzo a quien lo quiera (bueno… todos lo quieren), no lo dicen por no saturar a los demás pero lo quieren; no sólo el mío sino el de cualquiera. Además, intercambio conocimientos de SQL con otros profesores, todo ello forjándose en un ambiente cálido y de gratitud, en un ambiente de puro compañerismo. Por otra parte, estoy realizando los planos de algunas partes del instituto, así como el diseño y cálculo de estructuras que se necesita construir para mejorar las instalaciones. Aquí hay mucho trabajo aún por hacer, trabajo necesario de realizar por todos nosotros dada la escasez de recursos.

En estos días he podido realmente darme cuenta de la terrible situación que muchos niños. niñas y jóvenes tienen en Guatemala (y en muchos otros sitios igualmente). Lo difícil que se les presenta la vida para salir también de esa situación. Y es que, como nos cuentan sus profesores, muy pocos de estos niños, niñas y jóvenes siguen o pueden seguir estudiando. Por diferentes motivos, económicos, políticos, culturales, familiares, sociales… La gran mayoría de las familias no pueden permitirse el gasto económico de que sus hijos sigan estudiando. Se ven en la obligación de tener que sacar a sus hijos y sobre todo hijas de la escuela para que ayuden y colaboren con el mantenimiento del hogar, de tener que obligar a sus hijos e hijas a dejar de ser niños o adolescentes para así salir adelante. Todo ello lleva a un pensamiento que te duele hasta llorar, y es que sabes que esos niños, niñas y jóvenes, si no siguen estudiando, no van a salir jamás de esa situación, de esa aldea, de esa pobreza. Y veo ahí esos “patojitos” jugando en el patio de esa escuelita, olvidándose de su día a día, con los ojos de par en par mirando la piñata, disfrutando, y con una sonrisa que no les cabe en la cara cuando reciben una pequeña muñeca y no puedo evitar emocionarme.

Es aquí donde  te das cuenta de la labor que SED realiza, pues es a estos niños y niñas a donde van también muchas becas, para ayudarles económicamente, motivar que sigan estudiando, favorecer a los niños y niñas y a sus familias en un desarrollo que los saque de la marginación.

En todas estas visitas, he tenido también la oportunidad de hablar con el hermano Antonio, responsable de SED y con el que estoy compartiendo este viaje, mientras me pone al corriente de todas estas situaciones y me explica todo lo que sucede por aquí, dada su experiencia en participación en CTMs y su conocimiento de como se ha desarrollado todo esto. De esta manera veo y comprendo con alegría que las becas que se da a estos niños y niñas sirven, sirven y mucho, para que esta situación poco a poco vaya mejorando para algunos de ellos. Veo y comprendo, acercándome a su realidad, cómo las familias reciben, en mano, con infinita gratitud ese dinero que puede realmente salvar la vida de sus hijos, y veo, escucho y comprendo mediante las entrevistas que el hermano Antonio hace a los alumnos y alumnas becados del ITECK, cómo se agradece el apoyo y ayuda que reciben. Ahora de nosotros depende que podamos participar, trabajar, apoyar, aportar, colaborar…

De todas las experiencias que estoy viviendo en estos días me quedo, sobre todo, con la frase que decía uno de los becados sobre las experiencias solidarias que ellos realizan. Decía:

“por poco que uno tenga, siempre se puede ofrecer algo a alguien que está más necesitado que tú”.

Sé que estoy disfrutando una de las mayores experiencias de mi vida y tengo muy claro que voy a volver.

Pedro Gutiérrez, Voluntario de SED en Guatemala.

 

Alrededor de la mesa

Ha sido una semana corta esta última, llena de breves visitas, reuniones y celebraciones. Empecé con la visita a la carpintería de Matazano acompañado por las hermanas, el Presidente de los Milicianos y el del COCODE. Se trataba de dar el visto bueno a los nuevos estatutos, facilitando la entrada de nuevos socios y tratando de que el proyecto se adapte a los nuevos tiempos.

La comunidad de Ojo de Agua Palmar, orgullosa con su nuevo templo, tiene la celebración semanal los domingos en la tarde. Con una puntualidad que vence la hora chapina, la celebración se desarrolla con agilidad para dar tiempo al desarrollo de un tema por parte “del hermano”. A partir de los documentos de Aparecida trabajamos las características de la fe cristiana en América Latina: el amor a Cristo sufriente, la centralidad de la Eucaristía, el Dios cercano a los pobres, la devoción a la Virgen y a los santos patronos, el amor al Papa y a los demás pastores; con la libertad de los hijos de Dios, nos permitimos añadir el carácter martirial de esta Iglesia, con Romero, Gerardi y los múltiples mártires del pueblo llano, líderes y catequistas, entre ellos el hermano Moisés Cisneros.

Queda tiempo para echar una mano a los patojos trayendo unas cargas de leña. Verdaderamente los veguitas se ven desde otra perspectiva con 25 o 30 kilos a la espalda.

La tarde del lunes me espera la comunidad de La Balam. Se han reunido bastantes en la escuela apoyada por SED y mantenida con esmero; es de las más bonitas de Tierra Caliente. Organizamos el tiempo que vamos estaré y después celebramos con pizza el cumpleaños de Pamelita, hija de Romelia, directora de una escuela cercana; la leche y el queso son deliciosos. En la sobremesa repasamos las vidas de los voluntarios que han pasado por estas comunidades: Dely, Paco, Miriam, Noé, Mari Carmen, Maite, Mónica… Todos tenemos un recuerdo en sus corazones.

De mañana me acerco a la comunidad de Camino Real con Romelia; saludo a los maestros, que nos conocen casi todos y comento el proyecto de hacer en la biblioteca de la parroquia un centro de recursos para mejorar la capacidad lectora. Algunos son bastante animados y me aseguran que puedo contar con ellos. Saludo a las dos familias católicas que quedan, pues un grupo se pasó a la renovación y después ha fundado su “iglesia evanjélica”. El empleo de pastor es uno de los mejor remunerados y reconocidos, así que las iglesias crecen sin cesar. Aprovechando que un patojo se ofreció a llevarme en moto, hago una visita relámpago a Palquí. Los católicos son hijos y nietos de don Goyo y tía Minga; están avisados y pasan la voz rápidamente. Nos juntamos en casa de los abuelos y recordamos los buenos momentos vividos. Como no me quedo a almorzar, me llenan la mochila con elotes tiernos, mangos y pastas recién hechas. Paso por la escuela, pues una niña quiere conocer a los españoles que les ayudaron con su iglesia. También aquí encuentro a maestros conocidos; es un gusto compartir con ellos la esperanza en una Guatemala más justa.

De regreso a La Balam me encuentro prácticamente a toda la comunidad esperando para almorzar; seremos unos 40, la mitad niños. Comida de fiesta con caldo de res, papas, verduras y arroz. Las mujeres en la cocina no paran. Como ayer les insistí en que se organizaran, me enseñan el terreno que han escriturado para hacer su oratorio; el padre y las hermanas se van a poner contentos, pues estaban un poco apagados.

Seguimos la fiesta y cantamos y bailamos. Hemos conseguido un misal y la celebradora, lectores y conjunto prepara la celebración. Los jóvenes que participaron el sábado en el Encuentro Juvenil nos cuentan cómo les fue y los que están estudiando han hecho un esfuerzo por venir. Algunos irán próximamente a Canadá a trabajar por unos meses; me cuentan que a ellos les pagan la mitad de lo que pagarían a un oriundo, sin embargo están contentos porque van con contrato.

Se hace presente la familia de don Santiago Chiapas del vecino cantón de Camino Real. Casi solos como católicos, es para ellos una alegría poder compartir la fe. Comenzamos con una puesta en común de los dones que cada uno aporta a la comunidad utilizando unas piezas de madera que han traído de la carpintería. Dos patojos las componen después: la nueva iglesia y un bote para pescar.

Después de las despedidas me acercan hasta el convento donde las hermanas han preparado una cena suculenta. En el día de Santo Domingo de Guzmán, probamos vino del pueblo de su madre, santa Juana de Haza; una feliz coincidencia. Mañana conoceré al alcalde, para saludar y presentarle algunas necesidades urgentes de las comunidades. Aquí estamos para echar una mano reservando el protagonismo para los beneficiarios y las instituciones locales.

Hermano José Félix, voluntario de SED en Tierra Caliente, Uspantán

Cada día es distinto

Hola! Llevamos ya una semana disfrutando de esta experiencia y parece que fue ayer cuando llegamos. Esta semana hemos hecho muchos juegos, talleres, bailes… pero desde luego nada ha tenido tanto éxito como el “chipi-chipi” y los diferentes aplausos que les hemos enseñado.

Este fin de semana hemos podido hacer un poco de turismo, conocer a la otra comunidad de Propasirii y disfrutar con la visita de Jesús Mari e Itziar, un matrimonio encantador de Bilbao que directa e indirectamente ayudan en Case Ale Sperantie desde los inicios. Bucarest tiene sus rincones con mucho encanto, sobre todo destacan los grandes parques y sus diversas iglesias, tanto ortodoxas como católicas.

La comunidad de Propasirii nos invitó a participar en la eucaristía a la que ellos asisten los domingos, nos acogieron con mucho cariño y pudimos vivir una eucaristía diferente a la que estamos acostumbradas.

Ayer hicimos algo distinto y que los niños nos habían anunciado desde la llegada, ¡fuimos a una piscina con muchos toboganes! y todo gracias a Jesus Mari e Itziar. Fue un día en el que gastamos todas nuestras energías, tragamos mucha agua pero, lo más importante, lo pasamos genial todos juntos. Esperamos poder repetir un día así, en el que aunque acabemos muy cansados no dejamos de sonreir.

Os mandamos muchos besos desde Bucarest!!!

Becados en Chchicastenango

La ONGD SED tiene un programa de promoción del Derecho a la educación para todos en Guatemala consistente en asegurar la escolarización de 337 niños, niñas y jóvenes de 5º y 6º de Primaria, Básico, Bachillerato y Diversificado, con un presupuesto total de más de 55.000 € al año.

Estas ayudas, en forma de bacas de estudio, se dirigen a colectivos muy empobrecidos (156) y a colectivos indígenas en el Quiché, principalmente en Chichicastenango (138) y Uspantán (43).

De las 138 becas de Chichicastenango 76 las disfrutan alumnos y alumnas del ITECK y las otras 62 se distribuyen entre alumnos y alumnas de escuelas de Primaria y Básico de Chichicastenango y sus cantones.

El dinero de las becas se entrega a los beneficiarios en tres plazos a lo largo del año para evitar que se emplee en otras necesidades que no sean los gastos escolares de los beneficiarios.

Esta tarde han venido al ITECK los alumnos y alumnas con beca de las escuelas de Chichicastenango a recibir la aportación correspondiente a los meses de mayo, junio y julio, y he aprovechado mi presencia en el ITECK para reunirlos y dirigirles unas palabras de motivación y de ánimo para que sigan apostando por la educación de sus hijos e hijas con el apoyo de SED siempre que el esfuerzo y el trabajo aseguren un buen rendimiento escolar y correcto aprovechamiento de las becas.

Como les he dicho, lo que más quieren los colaboradores de SED que hacen posible estas becas es que los niños y niñas que las disfrutan las aprovechen y saquen muy buenas notas en sus estudios.

Posteriormente he acompañado al hermano Jesús Allende, rector del ITECK, a la entrega personal a cada niño, niña o padre o madre de la cantidad correspondiente a este trimestre y de la firma del recibí para dejar constancia escrita y en foto de que “las becas llegan a sus beneficiarios” y permiten que el Derecho a la Educación sean un derecho para estos “patojos y patojas” que tanto lo necesitan.

Lo que necesitamos ahora son personas sensibles y comprometidas que hagan posible que este programa de SED pueda seguir siendo posible cada año. ¿Te apuntas?

 

Antonio Tejedor, Voluntario de SED en Guatemala.

POWERCUTS IN BANGLADESH

Cuando finalmente fuimos asignados al CTM de Bangladesh, comenzamos a buscar información sobre el país, sus gentes, sus peculiaridades… y el H. Eugenio también nos fue informando del tema de los cortes de electricidad, los cuales son frecuentes, por lo que fuimos avisados de que trajésemos con nosotros linternas para cuando fuera necesario.

Una vez aquí en Bangladesh, hemos tenido suerte, de momento, ya que los cortes de luz han sido poco frecuentes y breves en duración, salvo una tarde que se alargó más de lo que estábamos acostumbrados, lo cual es lo habitual aquí.

Dichos ‘powercuts’ son un inconveniente por varias razones:

  • Los ventiladores que están situados en las habitaciones, aulas… dejan de funcionar y ello hace que la atmósfera sea más densa y la sensación de humedad en el ambiente aumente. Para solventar esta situación, siempre tenemos velas a mano para poder emplearlas.
  • Si uno está utilizando el proyector en el aula para exponer un contenido didáctico, se queda sin poder seguir explicándolo con este recurso visual, por lo que resulta un poco más difícil que el alumnado lo comprenda en el aula. Por ello, siempre es útil contar con un recurso didáctico extra para solventar esta situación.
  • Por otro lado, si uno se encuentra trabajando con el ordenador, todo se va al garete ya que, si no has guardado la información que estabas redactando, parte de ella se pierde, con el consiguiente atraso en tiempo. Por ello, resulta conveniente ir guardando la información que se crea con el ordenador, para no perderla.
  • Todos los aparatos que funcionan con electricidad se quedan sin funcionar: el frigorífico, la lavadora… con el consiguiente perjuicio para el mantenimiento de alimentos, lavado de ropa…
  • Etc.

Todo ello hace que cuando uno llega aquí y ve que hay un par de velas y cerillas encima de la mesa del dormitorio, se da cuenta enseguida de para qué son. Aún con ello, este CTM resulta más fascinante con este tipo de situaciones que allí rara vez se dan, por lo que ayuda a valorar los recursos que tenemos en el primer mundo, así como el derroche y malgaste que hacemos de ellos en comparación con otros países del mundo.

Voluntari@s (Alberto, Esti, Javier y Sandra) CTM Bangladesh ONGD SED Ibérica

VISITING THE ‘LONGLIA’ PUNJI IN BANGLADESH

Este pasado domingo 6 de agosto, acompañados del H. Eugenio y de nuestro apreciado Kotrim, que nos hizo de guía en su aldea natal, visitamos el punji de Longlia. Para explicar qué es un punji y lo allí vivido, hemos decidido basarnos en algunas palabras e ideas pertenecientes a una entrada del blog ‘Diario de un misionero en Asia’ del H. Eugenio Sanz del pasado 20-03-14 (http://blogs.periodistadigital.com/misionero-en-asia.php/2014/03/20/p349519#more349519)

Los punjis son poblados habitados por gentes de la tribu Kashia, normalmente incrustados en las plantaciones de té en la zona de Moulovibazar.

Viven del cultivo de las hojas de betel, un estimulante muy apreciado en todo el subcontinente indio y por supuesto en Bangladesh. Son lugares montañosos, de difícil acceso, en los que la gente vive bastante aislada del resto del mundo

Fue una visita fantástica, conocimos al líder de la comunidad, visitamos a varias familias, bebimos té (aquí sabe maravillosamente diferente), realizamos manualidades (globoflexia, collares y colgantes) con l@s niñ@s de la aldea e hicimos los honores a una excelente comida en compañía del neta (líder) del punji.

Uno de los aspectos que más nos llamó la atención, por el calor que desprendía su mirada y su cercanía, fue la mano de Roksi. Roksi, como podéis ver en un par de fotos que aparecen abajo, es “diferente”. Su edad biológica no se corresponde con la psicológica. Por alguna razón se agarró a la mano de algunos de nosotros y no nos la soltó más que cuando nos montamos en el jeep para volver a casa.

Pudimos sentir el cariño de este muchacho expresado desde su mundo, tan diferente del nuestro. Un cariño sencillo, sin palabras, hecho de sonrisa y calor humano. Justo como el cariño de Dios. Gracias, Señor, por venir a nosotr@s a través de los más pobres y de los últimos.”

Tener la oportunidad de poder conocer estas aldeas, la dignidad y el gran corazón de sus gentes, su modus vivendi, como cuidan al visitante dándole lo mejor que tienen (empezando por su sonrisa y su acogida, y terminando por su respeto a tu persona)… ha sido, una vez más, una gran lección de humildad, de priorizar valores en la vida, de ver con sus ojos y no con los nuestros llenos de dioptrías mentales, de vida en definitiva.

No podemos más que dar gracias a los HH. Maristas y a su Misión aquí en Bangladesh, por esta maravillosa oportunidad de poder vivir de nuevo en primera persona todo lo explicado arriba que está comprimido en nuestras mentes y corazones e a modo de sensaciones, emociones, momentos… para guardarlos dentro e nosotr@s y recordarlos toda nuestra vida. Por todo ello, GRACIAS.

Voluntari@s (Alberto, Esti, Javier y Sandra) CTM Bangladesh ONGD SED Ibérica

Somos instrumentos en manos de Dios

La semana que finalizó ayer la comenzamos como lo que somos, seres humanos, y tuvimos que retrasar al martes nuestra subida a la comunidad por la debilidad de nuestros cuerpos. Debilidad que nos ha hecho más explícita la fuerza del Espíritu a través de la atención y cuidado de los miembros del grupo, de la amabilidad de cada una de las familias que nos acoge, de los grandes esfuerzos de los campesinos en su potrero o la infinita energía de los niños en cualquier condición.

Por otro lado hemos tenido una semana de poca actividad. Sin duda, podrían venir preguntas como ¿Qué hacemos aquí? ¿Cuál es nuestra labor en medio de esta tranquilidad? Pero no, por el contrario, cada momento se engrandece: una conversación en una casa es un gran signo de alegría, un gesto de un niño de dos años al retirarnos el plato de comida se convierte en la mayor señal de que el Amor de Dios está aquí en medio de esta comunidad.

Las catequesis han seguido su curso. ¡Qué afortunados nos sentimos de poder ser instrumentos de Dios en Astilleros! Y más aún, qué gran regalo poder estar viviendo la experiencia de que haya 34 personas que el próximo miércoles van a celebrar, como Iglesia, que quieren ser felices siguiendo a Jesús.

Y Mati sigue sumando en Comarapa:
Creo que Dios me está regalando gente maravillosa a mi alrededor. Cada dia, se llena de algo nuevo mi vida, un gesto, sonrisa, abrazo, detalle, comentario. Yo me cuestiono cual es aquí mi misión? Sigo haciendo lo que hacia allí cocinar y servir. PRESENCIA, esta palabra resuena en mi interior. CONFÍA me digo.
He conocido estos días a Magali venida de Cochabamba y a Berta de Sta Cruz han venido a un encuentro vocacional. Mi charla con Magalí camino de la flota se que hemos conectado y nos espera en Cocha. Con Berta y Jenny, el rato compartido en la merienda; verme haciendo roscos, con tiempo para hacerlos, y luego las risas con Andrés y Gregorio comiéndolos en la cena.
Los chicos de 2° en fila hacia el comedor, la rompen para abrazarte. Daisy y su abrazo de amiga, el paseo con Doña Neme. El momento de compartir historias en el comedor con Mariela y Zulma. El esfuerzo de los chicos por este ratito de oración; Cristina y Viviana y sus abrazos. Todo regalado. Gracias

Ayer pudimos celebrar las fiestas patrias de Bolivia. Que Dios bendiga este lugar y a toda su gente. Hoy, como grupo, nos unimos al grito de ¡Viva Bolivia!

BANGLADESHI WEATHER

Otra característica que define a Bangladesh es el tiempo atmosférico del país.

El clima de Bangladesh es subtropical y tropical, con temperaturas que van desde una media diurna de 21 grados bajo Celsius en la estación fría a una de las máximas de 35 grados en el verano.

Bangladesh tiene tres estaciones: los monzones o época húmeda de la temporada, que va desde fines de mayo hasta principios de octubre, la “fría” que es la temporada que va de mediados de octubre a finales de febrero, la temporada “caliente” en Bangladesh comienza de mediados de marzo a mediados de mayo.

También hay una “temporada de ciclones” de mayo a junio y de octubre a noviembre.

La mejor época para visitar Bangladesh es en el invierno cuando el clima es seco y fresco. Durante el mes de abril, la humedad y el calor hacen que las condiciones sean más similares a la de una sauna.

La temporada de lluvias ofrece oportunidades únicas de esta experiencia en las regiones “fluviales” del país, volviéndolo más verde.

A nosotr@s nos ha tocado venir a Bangladesh en la época de lluvias ya que el monzón está en pleno apogeo en el mes de julio. Por ello, tenemos tormentas a diario, las cuales son de mayor o menor duración pero muy intensas en cuanto a litros caídos. Todo ello hace que tengamos que estar muy pendientes de la lluvia ya que para que la ropa se seque, la tendemos en la azotea del edificio y, cada dos por tres, tenemos que estar corriendo a recogerla si se pone a llover.

Lo curioso es que tras una fuerte lluvia, el sol aparece y brilla con fuerza, lo que junto con la alta humedad, hace que el clima sea intenso y muy distinto al que estamos acostumbrados en España.

Cuando salimos fuera de la finca donde se sitúa la escuela Marista, llevamos con nosotr@s siempre paraguas y chubasquero ya que las probabilidades de lluvia son altas. Es curioso como los nativos en las zonas rurales del noreste del país, donde nos encontramos, suelen vestir con sandalias muy rudimentarias y no suelen llevar paraguas para resguardarse de la lluvia. Las trabajadoras que los ‘Tea Gardens’ tampoco suelen guarecerse de la lluvia ni cuando transportan las hojas de té o las ramas recogidas durante el día.

Uno de los mayores placeres para l@s voluntari@s y para el alumnado, ha sido poder jugar bajo la lluvia. Los partidos de volleyball y baloncesto han sido momentos de disfrute por la diversión vivida jugando bajo una lluvia intensa tras la cual ha brillado el sol y las sonrisas han aparecido, como el arcoíris en el cielo, en nuestras caras.

Por todo ello, el clima es otro aspecto importante a tener en cuenta al viajar a Bangladesh ya que difiere en gran medida al que solemos estar acostumbrado en nuestro lugar de origen.

Voluntari@s (Alberto, Esti, Javier y Sandra) CTM Bangladesh ONGD SED Ibérica

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